En la mayoría de los pueblos rurales, es común hacer celebración al día del Santo Patrono, sino fiestas de verano o simplemente ventas para recoger fondos. Además de carruseles, bingos y actividades, la cocina tradicional siempre es la reina. Esta receta rescata una de los picadillos siempre presentes.
Se necesita un kilo de posta de res “cecina”, lomo o carne especial para mechar. Se pone a cocinar a fuego lento, con tomillo, orégano, apio, ajos, chile dulce, cebolla, culantro y unos clavos de olor. Se condimenta con un poquito de sal, achiote, cominos y semilla de culantro entera (pocas). Al estar suave, se retira la carne y en su caldo se cocinan papas partidas en cuadritos. La carne se suelta y se reserva.
En una olla aparte se cocina 1 kilo de frijoles blancos, previamente reposados al menos 2 horas en agua, junto con ajos, cebollas, cominos y un consomé. Se deja hasta que estén suaves. Con los tres ingredientes listos, se sofríe en aceite cebolla, chile dulce, apio, se agrega la carne, las papas y los frijoles blancos y algunas cucharadas del caldo de la carne para que no quede muy seco. Se mezclan y se dejan reposar. Lo típico es comerlo en gallos con tortillas.