miércoles, 29 de abril de 2009

ayote tierno relleno

El ayote es rico en carbohidratos o azúcares valiosos, y es también rico en carotenos, que es un potente antioxidante con propiedades anticancerígenas. Posee vitaminas del complejo B como la B1 y la B2, que participan en los procesos metabólicos del organismo y en la producción de energía corporal.


Este vegetal posee también vitamina A para apoyar el crecimiento, vitamina C para combatir el cáncer y las infecciones y vitamina E para proteger de las enfermedades del corazón y fortalecer el sistema inmune al igual que las dos anteriores. Su vitamina más abundante es la D, que nos ayuda a tener huesos y dientes fuertes ya que contribuye a regular el metabolismo del calcio.

Su contenido de minerales también es importante, pues provee al organismo de cobre, hierro y fósforo, los cuáles intervienen en los procesos sanguíneos, así como de una elevada cantidad de potasio. Contiene elevada cantidad de pectina, un tipo de carbohidrato no digerible que ayuda en el proceso de digestión de los alimentos. En estos días donde el sistema inmune debe estar a todo pulmón, para combatir un simple resfrío o uno porcino, vacuno o de gallina, es mejor entrarle a cuanto vegetal verde se atraviese y aún en su etapa tierna los ayotes nos aportan sus nutrientes. Cabe destacar que los ayotes son primos de los zapallos y zucchines, por lo que la receta cumple igual expectativa. Además es un vegetal muy común y bajo precio en Costa Rica.


Se les corte las cabezas a los ayotes tiernos para usar como tapitas y se ponen a hervir con todo y tapas, en agua con sal unos minutos.

Aparte, en un sartén caliente se fríe en aceite de oliva, cebolla picada, apio, ajo, chile dulce (pimiento), pizca de achiote, y se incorpora la carne molida (ó soya). Sazone con sal y pimienta y revuelva bien hasta que la carne se cocine.

Listos los ayotes, les elimina el centro con ayuda de una cuchara y rellénelos con la mezcla de carne molida y arroz. Se cubren con queso blanco rallado y se colocan con la tapa en un molde refractario engrasado y los lleva al horno a 375ºF (190°C) unos 15 minutos.

Por otro lado se hace una salsa, licuando unos 4 pejibayes cocinados y pelados, con unas hojas de culantro y algo de caldo donde se cocinaron los ayotes. Sazone sí es necesario.

Esta salsa sirve de base para servir los ayotes o bien para bañarlos al servir.



lunes, 27 de abril de 2009

Lasaña Verde de Lentejas


Lasaña es un plato de origen italiano, consistente en cuadros o tiras de pasta, combinadas con carne o verduras, con alguna salsa y entremezcladas con queso. El término deriva del italianismo “lasagna”, aunque también se le encuentra escrito como lazaña, aunque no es lo correcto.

Existen cientos de recetas para prepararlas. Lo importante es considerar que siempre tendrá una combinación de pasta o elemento de sostén, una salsa espesa, un complemento que puede ser carne o verdura y mucho queso. A veces uno piensa que con el tiempo que toma prepararla, hubiese sido mejor combinar todo con unos espaguetis y listo. Pero cuando tienes al frente un cuadro de tu lasaña favorita, la presentación la da todos los puntos positivos para el tiempo de preparación. Por otro lado, es un plato que se puede saborear como principal, o que solo requiere de una ensalada liviana para acompañar, por ser una receta muy completa.

La receta que les ofrezco hoy, es una variante de la tradicional, pero con el mismo principio. He sustituido las láminas de pasta por tortillas verdes y la salsa que le acompaña es a base de Lentejas y combinada con pollo, el cual se puede eliminar y dejarle como una versión vegetariana. Si la lasaña normal lleva varios pasos, esta lleva su tiempo y dedicación, pero el resultado es gratificante.

Se cocina una pechuga de pollo sin piel en agua y especies naturales, como cebolla, ajos, chile dulce, apio, y condimentada con sal, comino, orégano y tomillo. La misma indicación para cocinar lentejas y obtener 4 tazas ya cocidas. La pechuga se desmenuza y se reserva. Las lentejas cocinadas se licuan con 2 tomates medianos, 1 taza de caldo del pollo, 2 cucharadas de harina. Aparte en una cacerola se sofríe en aceite, cebolla, chile dulce (pimientos), apio y culantro picados. Se incorpora el licuado de lentejas y se condimenta con sal, pimienta o el condimento de su elección. Se deja hervir quizá unos 10 minutos, hasta obtener una salsa espesa.



Ahora bien el toque de distinción. Las tortillas verdes. Para hacerlas se licua las hojas de un rollo de espinacas, medio rollo de culantro y 1 taza de caldo de pollo. Se le puede agregar algo más de condimento. Este caldo se combina con 2 tazas de masa (harina de maíz). Se amasa y se forman bolitas. Luego con plásticos se majan para formar las tortillas. Puede ayudarse con un cubierto para darle forma rectangular, de manera que sirvan como láminas de la lasaña. Se cocinan por ambos lados, en comal con el mínimo de aceite y se reservan. Otra opción es cocinarlas en forma circular y luego cortarlas con cuchillo.




Se engrasa un pirex o molde para hornear. Se cubre con algo de la salsa de lentejas, se coloca una capa de tortillas verdes, salsa, capa de pollo y se cubre con queso rallado (tipo mozarela u otro similar). Se repite esto 2 veces más para finalizar con queso en la cubierta. Se hornea a 350F por 30 minutos aproximadamente. Como las demás, debe dejar reposar unos minutos para luego partir con mayor facilidad.



Vaya usted y me dice si ha comido cosa igual?

jueves, 23 de abril de 2009

Budín de Frijoles "Caribeño"


Postres con frijoles? Sí…. Y saben muy bien. Doy Fe de que es cierto. Cuando fui pequeño los frijoles era uno de los alimentos que más detestaba. Me sabían a tierra, porque comí tierra en mis juegos y por que vivía mi infancia al aire libre. Mi frase era: “odio a los frijoles”. Luego con la adolescencia empecé a tomarle el gusto cuando los probaba “arreglados” con salsa, queso y que se combinan con tortillas tostadas. De hecho es una de las “bocas” más baratas y en toda fiesta y paseos familiares siempre aparecen los frijoles molidos.

De ahí en adelante, varias recetas con frijoles han desfilado por mi mesa. No obstante, los postres con ellos no habían llegado. Por ignorancia, porque no tenía recetas, porque no me los habían compartido. Pero gente saben qué? Ya tengo otras recetitas de postres! Y ésta que les muestro es un invento derivado de del BUDIN DE FRIJOL de mi post anterior. Eso le pasa a uno cuando hace una receta, quieres hacerla de nuevo y falta un ingrediente, porque te sobró algo de material y terminas disfrazando la receta. En el budín previo se añadían pasas, pero como ya no tenía le puse COCO y miren que me gustó más el resultado. Va la receta que es muy práctica.

Se mezcla en la licuadora 1 taza de frijoles cocidos solamente en agua, sin nada adicional, ½ taza de leche evaporada, ¼ taza del caldo de frijol, 3 cucharadas de azúcar moreno, ½ taza de miel de tapa, 2 huevos enteros, 2 cucharadas de mantequilla derretida, 3 cucharadas de harina, pizca de vainilla y canela en polvo. A esta mezcla se le añade coco rallado de forma envolvente y se pasa a una bandeja engrasada y enharinada previamente. Se lleva al horno a 350ºF (175°C) por 30 minutos, o hasta que al introducir un cuchillo salga limpio.

Aparte se prepara el almíbar, cocinando 1/2 taza de agua y 1/4 taza azúcar por 5 minutos, se retira del fuego y le añadí ¼ taza de una crema marca Lizano (licor) que se llama Cahuita, que tiene esencia de coco. El budín se punza con tenedor, aun estando tibio y se baña con este almíbar.



Se deja enfriar en refrigeración al menos unas 5 horas. Para servirlo le pueden decorar con más coco rallado. De veras que sí me gustó!

miércoles, 22 de abril de 2009

Budín de Frijoles

Los frijoles (Phaseolus vulgaris) son uno de los alimentos más antiguos que el hombre conoce; han formado parte importante de la dieta humana desde hace miles de años. Tienen diferentes acepciones según países o regiones. Frijoles, frejoles, judías, porotos, chingadillas, granos, pochas, fabas, chícharos, caraotas, alubias o habichuelas, todos, el mismo, son las semillas comestibles de la familia Fabáceae. Es una planta anual originaria de Centroamérica y Suramérica que se cultiva en todo el mundo en sus diferentes variedades.

Las recetas que les he presentado sobre su uso en la cocina de Costa Rica, van por el Gallo Pinto, desayuno nuestro de cada día, combinados en el Casado para el almuerzo, Tamales Mudos, Arrollados y Empanadas. Sin embargo existen Postres con Frijoles. Alguna literatura ha rescatado algunas recetas de antaño y por iniciativa de los departamentos de nutrición a nivel nacional y universitarios, nos dan muestra de estos.

La existencia de este blog, no es solo compartir una lista de ingredientes y procedimientos y nada más. Como decimos los “ticos” intento tirarme a pista y hacer la receta, para la muestra fotográfica y para saborear los mismos. Este es el objetivo final! Así que les comparto en este post un Budín o Pudín Negro, el cual se hace a partir de nuestros aliados diarios: los Frijoles.


Se necesita 1 taza de frijoles cocinados solamente en agua (nada de nada más). Yo he usado negros, pero asumo vendrá bien probar hasta con rojos. Una vez suaves se dejan entibiar o enfriar. Pueden estar frescos o no, no altera el resultado.
Aparte en el frasco de la licuadora se mezcla la taza de frijoles cocidos, ¼ de taza del caldo donde se cocinaron los frijoles, 1/2 lata leche evaporada, 1/4 barra margarina derretida, 1/2 taza de miel de chiverre (puede sustituirse por 1/2 taza de miel de tapa o panela), 2 huevos enteros, 2 cucharadas de azúcar moreno, 1/4 taza harina, 1 cdita. de jamaica en polvo, 1 cdita. de canela en polvo y 1 cda. cocoa pura en polvo.
Por otro lado se combinan ½ taza de pasas o arándanos con una cucharada de harina y estas se combinan con la mezcla anterior en forma envolvente. Se coloca en un molde engrasado y se lleva al horno a 350ºF (175°C) por 30 minutos, o hasta que al introducir un cuchillo en el centro salga limpio.


Mientras se prepara un almíbar para lo cual se coloca 1/2 taza de agua y 1/4 taza azúcar al fuego y se deja hervir unos 5 minutos. Se aparta la olla del fuego, se deja enfriar y se le añade ¼ taza de ron oscuro. El budín aun tibio se punza y se baña con este almíbar. Luego se refrigera unas 6 horas antes de servir. Simplemente una delicia.