domingo, 9 de diciembre de 2012

helado de frutas navideño

No hay duda que la Navidad es una de las épocas donde más recetas se preparan. Y es que se unen las fechas religiosas con el fin de año. Epoca propicia de reuniones entre amigos y familiares. Lo mejor es la gran variedad de opciones a preparar, que justamente a veces esto mismo nos complica las decisiones.
Lo cierto de caso también es que entre platos fuertes y acompañamientos, son los postres los que roban presentaciones y sabores. Pues son el punto de cierre.

Les quiero compartir uno de los primeros postres que aprendí y me inicié a darme valor para sacar platos bonitos y ricos, pero sobre todo con el factor "fácil" y de pocos ingredientes. Tiene una presentación como pastel o lasaña fría, pero más allá de ser un postre, tiene la característica de ser congelado. Lo que bien nos deja abierta la opción de tenerlo listo previamente, disfrutarlo seguido de una comida, o bien hasta como merienda  matutina. 
 Requiere de 1 tarro de coctel de frutas en almíbar (400 gr),
1 lata de leche condensada (300gr),
sorbetos (unos 20-24),
helados de vainilla (cajita de 275gr).
Se prepara asi de simple: Mezcle el coctel y su almíbar con la leche y los helados. Monte en un pyrex rectangular una capa de sorbetos, cubra con cucharadas de la mezcla de frutas y repita en unas tres capas. Lleve al congelador varias horas hasta que cuaje perfectamente.

Saque unos pocos minutos antes de servir para que se ajuste a la temperatura ambiente y sirva partido en cuadros. Puede decorarse con unas almendras en láminas o confitillo navideño al momento de servir.
Nota: podría hacerse con galleta "María", pero el sorbeto ensambla mejor al ser más firme y facilita partirlo.

jueves, 6 de diciembre de 2012

mazamorra de arroz y plátano maduro


En varios países de América Latina, la “mazamorra” corresponde a una receta tipo atol, generalmente a base de maíz, pero aunque sencilla en su técnica e ingredientes, curiosamente es diferente en cada región.

Puede pensarse que por ser a base de maíz, tiene raíces indígenas. Cuando se cocina y muelen los granos, para convertirlos en un tipo de sopa espesa, que luego se endulza y aromatiza con especias. En Perú también se hace con maíz morado y da una presentación exclusiva; en Chile se usa un tipo de frijol y en Panamá se prepara con fécula de maíz. Algunas regiones también incluyen frutas en la preparación. En Costa Rica también se hace con maíz y el resultado es más amarillo por la inclusión de tapa de dulce.(VER RECETA) 

Manteniendo el principio de preparación espesa, como el atol, también se encuentra esta receta de origen Colombiano, que se elabora con arroz y plátanos maduros. Sencilla, con resultados muy rústicos, pero de grato sabor a quienes disfrutamos de las texturas de una mazamorra.  Requiere 2 plátanos maduros, 1 taza de arroz crudo, 1 taza de coco rallado, 2 litros de agua, pizca de sal y 1 cucharada de azúcar. Canela en polvo opcional.
Parta el coco, pélelo y ralle finamente. Licue 1 taza del coco con 1 taza de agua caliente, pase por un colador y reserve esta “leche de coco”. Licue de nuevo el coco del colador con ½ litro de agua, cuele y reserve.
Pele y parta los plátanos en cuadros, póngalos en una olla a fuego medio, con el arroz y 1 litro de agua. Puede añadir unas astillas de canela. Deje hervir hasta que el arroz reviente y los plátanos estén bien suaves. Conforme se va secando el agua, vaya añadiendo el líquido resultante del segundo licuado. Mueva constantemente y agregue la sal y azúcar.

La idea es dejar que todo se cocine hasta que se deshaga por sí mismo si le gusta una consistencia gruesa. Retire las astillas de canela. También puede licuar la mezcla para que sea más fino. Antes de servir incorpore finalmente la taza de leche de coco del primer licuado.

Sirva caliente en tazas individuales. Puede decorar con canela en polvo, rueditas de plátano maduro hervido y/o coco rallado. 
Funciona muy bien como postre o para disfrutar de las frías tardes de Navidad 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

tortas y albóndigas de berenjena

Es tan bonito descubrir recetas nuevas, presentaciones similares pero con sabores diferentes pero muy aceptables. Tenemos a nuestro lado siempre ingredientes que terminan en la misma y rutinaria preparación. No cabe duda que las frutas y los vegetales son una buena fuente de la sana  alimentación y que se complementan muy bien con otros productos.
Esta receta tiene la presentación de ser tortas de carne, por su forma y color, pero es el resultado de mezclar la berenjena y algo más que lo hacen perfecto para una dieta vegetariana, pero que a cualquiera le puede funcionar.  A partir de la pasta base se cocina en forma de torta o bien como albóndigas.

Requiere como ingredientes 2 berenjenas grandes (tiernas, firmes), 2 tazas de hojas de espinaca, 1 cebolla pequeña, 2 dientes de ajo, ½ taza de avena en hojuela, 2 cucharadas de culantro, 1 huevo , sal al gusto, y pan rallado o avena molida (la necesaria para ensamblar)
Se pelan las berenjenas y se parten en cuadros. Se pasan por el procesador de alimentos rápidamente,  que no queden hechas salsa, pues son muy húmedas, de inmediato tomará un color oscuro y tendrá una consistencia de pasta.

En un sartén grande se sofríe en una cucharada de aceite vegetal, la cebolla picada, los ajos, añadimos la berenjena y las espinacas picadas en forma gruesa.  Le ponemos un poquito de sal y dejamos a fuego medio por unos 10 minutos, moviendo ocasionalmente. Retiramos del fuego y pasamos esta masa a una fuente más grande y dejamos que se entibie. 
 Aquí se le añade las hojuelas de avena, el huevo batido, culantro y mezclamos todos los ingredientes. No debe quedar muy líquido, sino con una consistencia compacta. Puede usar pan rallado o avena molida para dar el punto. Se forman las tortas o las bolitas (albóndigas) y se pasan por más pan molido, considere que es una pasta más delicada.
Ahora bien, hay 2 opciones para cocinarlas. Una es sellándolas en una sartén con aceite, hasta dorar bien o ponerlas en un molde apenas engrasado y llevar al horno por unos 15 minutos a 300°.
Así ya están listas para disfrutar. Pero muchos también preferimos las tortas o albóndigas en salsa, entonces se hágase una salsita de tomates naturales, con hongos frescos, hojas de espinaca, comino, azúcar y sal, deje espesar y bañe las tortas o sumerja en la salsa con cuidado, con el fuego apagado a que se tome sabores. No debe hervir dentro de la salsa, pues aunque estén formadas y compactas las tortas son más delicadas. Las tortas las puede usar dentro de una hamburguesa, o servir con arroz y ensalada. Espero que las prueben y disfruten. 

martes, 4 de diciembre de 2012

pastel de tamales de frijol


Quizás la receta más representativa en las Navidades de Costa Rica sean los tamales. Es común su elaboración todos a partir de masa de maíz cocinado y molido, mezclado con puré de papa y aliñado con caldo de carne. Luego se rellena con verduras, arroz, carne y otros ingredientes.
También mucha gente prefiere los tamales más livianos con carne de pollo o solo vegetales. Y otros también se inclinan a preparar los tamales rellenos con frijoles. Aunque esta última versión es más propia de la Semana Santa o para los rezos del Niño.
Entre una y otra variedad de tamales, a veces ocurre que a los días van sobrando tamales y se quedan en el refrigerador. Una opción es preparar un pastel, tipo lasaña, donde  los tamalitos de frijol se prestan más para la idea.  La receta base del tamal de frijol la puede ver en esteENLACE  
Se pueden hacer pequeños en piñas o bien en forma tubular un poquito más largos, en el mismo procedimiento. Cuando ya estén listos y fríos, añejos incluso, se parten en tajaditas no muy delgadas.

Prepare una salsa de tomate casera, con tomates frescos, hierbas y especias; o bien utilice una salsa comercial, e incluso la combinación de ambas. Una vez lista la salsa, vierta las tajadas de tamal en la misma, o coloque los tamalitos partidos en una bandeja de horno (pyrex) y bañe con la salsa. Puede usar hongos tajadeados, hojas de espinaca o algún ingrediente extra que le llame la atención. 

Cubra con queso mozarella o similar para derretir y lleve al horno hasta que se gratine el queso y la salsa se haya reducido. Deje refrescar antes de partir.
Salen unos cuadros de pastel, con una combinación de sabores muy buena. Una idea diferente entre el menú de fin de año.