No hay duda que la Navidad es una de las épocas donde más recetas se preparan. Y es que se unen las fechas religiosas con el fin de año. Epoca propicia de reuniones entre amigos y familiares. Lo mejor es la gran variedad de opciones a preparar, que justamente a veces esto mismo nos complica las decisiones.
Lo cierto de caso también es que entre platos fuertes y acompañamientos, son los postres los que roban presentaciones y sabores. Pues son el punto de cierre.
Les quiero compartir uno de los primeros postres que aprendí y me inicié a darme valor para sacar platos bonitos y ricos, pero sobre todo con el factor "fácil" y de pocos ingredientes. Tiene una presentación como pastel o lasaña fría, pero más allá de ser un postre, tiene la característica de ser congelado. Lo que bien nos deja abierta la opción de tenerlo listo previamente, disfrutarlo seguido de una comida, o bien hasta como merienda matutina.
Requiere de 1 tarro de coctel de frutas en almíbar (400 gr),
1 lata de leche condensada (300gr),
sorbetos (unos 20-24),
helados de vainilla (cajita de 275gr).
Se prepara asi de simple: Mezcle el coctel y su almíbar con la leche y los helados. Monte en un pyrex rectangular una capa de sorbetos, cubra con cucharadas de la mezcla de frutas y repita en unas tres capas. Lleve al congelador varias horas hasta que cuaje perfectamente.
Saque unos pocos minutos antes de servir para que se ajuste a la temperatura ambiente y sirva partido en cuadros. Puede decorarse con unas almendras en láminas o confitillo navideño al momento de servir.
Nota: podría hacerse con galleta "María", pero el sorbeto ensambla mejor al ser más firme y facilita partirlo.
domingo, 9 de diciembre de 2012
jueves, 6 de diciembre de 2012
mazamorra de arroz y plátano maduro
En varios
países de América Latina, la “mazamorra” corresponde a una receta tipo atol,
generalmente a base de maíz, pero aunque sencilla en su técnica e ingredientes,
curiosamente es diferente en cada región.
Puede pensarse
que por ser a base de maíz, tiene raíces indígenas. Cuando se cocina y muelen
los granos, para convertirlos en un tipo de sopa espesa, que luego se endulza y
aromatiza con especias. En Perú también se hace con maíz morado y da una
presentación exclusiva; en Chile se usa un tipo de frijol y en Panamá se
prepara con fécula de maíz. Algunas regiones también incluyen frutas en la
preparación. En Costa Rica también se hace con maíz y el resultado es más
amarillo por la inclusión de tapa de dulce.(VER RECETA)
Manteniendo el
principio de preparación espesa, como el atol, también se encuentra esta receta
de origen Colombiano, que se elabora con arroz y plátanos maduros. Sencilla,
con resultados muy rústicos, pero de grato sabor a quienes disfrutamos de las
texturas de una mazamorra. Requiere 2 plátanos
maduros, 1 taza de arroz crudo, 1 taza de coco rallado, 2 litros de agua, pizca
de sal y 1 cucharada de azúcar. Canela en polvo opcional.
Parta el coco,
pélelo y ralle finamente. Licue 1 taza del coco con 1 taza de agua caliente,
pase por un colador y reserve esta “leche de coco”. Licue de nuevo el coco del
colador con ½ litro de agua, cuele y reserve.
Pele y parta
los plátanos en cuadros, póngalos en una olla a fuego medio, con el arroz y 1
litro de agua. Puede añadir unas astillas de canela. Deje hervir hasta que el
arroz reviente y los plátanos estén bien suaves. Conforme se va secando el
agua, vaya añadiendo el líquido resultante del segundo licuado. Mueva
constantemente y agregue la sal y azúcar.
La idea es
dejar que todo se cocine hasta que se deshaga por sí mismo si le gusta una
consistencia gruesa. Retire las astillas de canela. También puede licuar la
mezcla para que sea más fino. Antes de servir incorpore finalmente la taza de
leche de coco del primer licuado.
Sirva caliente
en tazas individuales. Puede decorar con canela en polvo, rueditas de plátano
maduro hervido y/o coco rallado.
Funciona muy bien como postre o para disfrutar de las frías tardes de Navidad
miércoles, 5 de diciembre de 2012
tortas y albóndigas de berenjena
Es tan bonito descubrir recetas
nuevas, presentaciones similares pero con sabores diferentes pero muy
aceptables. Tenemos a nuestro lado siempre ingredientes que terminan en la
misma y rutinaria preparación. No cabe duda que las frutas y los vegetales son
una buena fuente de la sana alimentación
y que se complementan muy bien con otros productos.
Esta receta tiene la presentación
de ser tortas de carne, por su forma y color, pero es el resultado de mezclar
la berenjena y algo más que lo hacen perfecto para una dieta vegetariana, pero
que a cualquiera le puede funcionar. A partir
de la pasta base se cocina en forma de torta o bien como albóndigas.
Requiere como ingredientes 2
berenjenas grandes (tiernas, firmes), 2 tazas de hojas de espinaca, 1 cebolla
pequeña, 2 dientes de ajo, ½ taza de avena en hojuela, 2 cucharadas de
culantro, 1 huevo , sal al gusto, y pan rallado o avena molida (la necesaria
para ensamblar)
Se pelan las berenjenas y se
parten en cuadros. Se pasan por el procesador de alimentos rápidamente, que no queden hechas salsa, pues son muy
húmedas, de inmediato tomará un color oscuro y tendrá una consistencia de
pasta.
En un sartén grande se sofríe en
una cucharada de aceite vegetal, la cebolla picada, los ajos, añadimos la
berenjena y las espinacas picadas en forma gruesa. Le ponemos un poquito de sal y dejamos a
fuego medio por unos 10 minutos, moviendo ocasionalmente. Retiramos del fuego y
pasamos esta masa a una fuente más grande y dejamos que se entibie.
Ahora bien, hay 2 opciones para
cocinarlas. Una es sellándolas en una sartén con aceite, hasta dorar bien o
ponerlas en un molde apenas engrasado y llevar al horno por unos 15 minutos a
300°.
Así ya están listas para
disfrutar. Pero muchos también preferimos las tortas o albóndigas en salsa,
entonces se hágase una salsita de tomates naturales, con hongos frescos, hojas
de espinaca, comino, azúcar y sal, deje espesar y bañe las tortas o sumerja en
la salsa con cuidado, con el fuego apagado a que se tome sabores. No debe
hervir dentro de la salsa, pues aunque estén formadas y compactas las tortas
son más delicadas. Las tortas las puede usar dentro de una hamburguesa, o servir con arroz y ensalada. Espero que las
prueben y disfruten.
martes, 4 de diciembre de 2012
pastel de tamales de frijol
Quizás la receta más representativa en las Navidades de
Costa Rica sean los tamales. Es común su elaboración todos a partir de masa de
maíz cocinado y molido, mezclado con puré de papa y aliñado con caldo de carne.
Luego se rellena con verduras, arroz, carne y otros ingredientes.
También mucha gente prefiere los tamales más livianos con
carne de pollo o solo vegetales. Y otros también se inclinan a preparar los
tamales rellenos con frijoles. Aunque esta última versión es más propia de la
Semana Santa o para los rezos del Niño.
Entre una y otra variedad de tamales, a veces ocurre que a
los días van sobrando tamales y se quedan en el refrigerador. Una opción es
preparar un pastel, tipo lasaña, donde
los tamalitos de frijol se prestan más para la idea. La receta base del tamal de frijol la puede ver en esteENLACE
Se pueden hacer pequeños en piñas o bien en forma tubular un
poquito más largos, en el mismo procedimiento. Cuando ya estén listos y fríos,
añejos incluso, se parten en tajaditas no muy delgadas.
Prepare una salsa de tomate casera, con tomates frescos,
hierbas y especias; o bien utilice una salsa comercial, e incluso la
combinación de ambas. Una vez lista la salsa, vierta las tajadas de tamal en la
misma, o coloque los tamalitos partidos en una bandeja de horno (pyrex) y bañe
con la salsa. Puede usar hongos tajadeados, hojas de espinaca o algún
ingrediente extra que le llame la atención.
Cubra con queso mozarella o similar para derretir y lleve al
horno hasta que se gratine el queso y la salsa se haya reducido. Deje refrescar
antes de partir.
Salen unos cuadros de pastel, con una combinación de sabores
muy buena. Una idea diferente entre el menú de fin de año.
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