El fin de semana es quizás
cuando se tiene tiempo para preparar algo diferente, atender visitas o
compartir de la comida más pacientemente con la familia. Y hacemos recetas que
se lucen. Otros también piensan que el fin de semana es más bien para descansar
y no complicarse mucho en la cocina, pero siempre se tiene la idea de comer
algo rico.
Esta receta cumple con el
objetivo de tener una buena presentación, sabor, combinar y ser práctica. Es
básicamente como hacer una lasaña pero usando tortillas de maíz en lugar de
pasta. Primero debe elegir el tipo
de relleno o salsa, puede ser de carne, pollo, vegetales, en salsa de tomate o
salsa blanca. Yo he usado en esta ocasión pollo con salsa blanca, con un pirex
de 25 x 22 cm y 6 cm de alto, para unas 6 porciones.
Primero cocinar la pechuga de
pollo, sin piel, en agua, sal y condimento, hierbas y especias al gusto, hasta
suavizar. Escurrir y desmenuzar. Reservar.
Preparar la salsa poniendo
en una olla ½ barra de mantequilla (60 gr), 1 cucharadita de aceite y 1 cebolla
partida en plumilla, dejar cristalizar y añadir 2 cucharadas de harina lo que
se convertirá en una pasta. De inmediato agregar 1 taza de leche y 1 taza de
crema dulce. Condimentar (puede usar 1 consomé de pollo), añadir 1 taza de maíz
tierno (opcionalmente jamón partido en trocitos, espinaca, hongos o un
ingrediente a su gusto) y el pollo. Es casi preferible no usar sal, sino apenas
el mínimo, pues por el resto de ingredientes puede afectar el sabor. Dejar
espesar y listo. Si no le gusta la salsa blanca, pues prepare una de tomate,
como la que más use para sus lasañas.
Para montar se necesita 1
taza de queso blanco tierno y 300 gramos de queso mozarella; 2 paquetes de
tortillas de maíz (comerciales) partidas en tiras gruesas, pero sin calentar y
la salsa.
Se pone un par de
cucharadas en el fondo del pirex, una capa de tiras de tortilla, salsa y un
poquito de los quesos. Repetir a formar 3 capas y terminar con quesos. Llevar
al horno precalentado a 350° por unos 30 minutos, hasta que la salsa vaya secando
y el queso se gratine. Es importante dejar refrescar por unos minutos antes de
partir.
Luego sale en cuadros
perfectos y puede disfrutarlo con una ensalada y tiene la comida completa. O
bien servirse para acompañar el café y es otra buena opción.





