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miércoles, 20 de enero de 2010

yemitas


Los postres son una de las pasiones de todas las culturas y en cada región adoptan un eje propio. Otros se extienden y llegan a formar parte del conocimiento colectivo de varios países. Me gusta pensar cuando se puede elaborar una receta de esas que se preparaban hace muchos años. Imagino a la persona en la cocina preparando mieles en las cocinas de leña, sin pensar en bajar a “medio” u horneando a una temperatura controlada manualmente y no con grados, ni broil, mucho menos con ayuda de “ondas”. 

Recetas como las torrejas, miel de coco, el mismo arroz con leche, turrones, suspiros, prestiños y todos esos que se hacen a punta de mano y cucharas de madera y una buena olla de hierro. Así, prácticamente sin electricidad.
Uno de estos clásicos postres de antaño son las yemitas. Como su nombre lo indica su ingrediente principal son las yemas de huevo y es el postre ideal para lucirse seguido del almuerzo del domingo.

Para un promedio de 30 unidades pequeñas se requiere poner a cocinar 1 taza de azúcar y ½ taza de agua, revolviendo constantemente hasta formar un almíbar bien espeso, que se convierta en una bolita y reservamos.

Aparte se baten 5 yemas de huevo hasta que estén bien cremosas, entonces se le agrega un chorrito de vainilla y se le va añadiendo la miel aun caliente, sin dejar de mover. Esto hasta que la mezcla esté completamente fría. Puede dejarse unas horas sobre un aislador para que pierda el calor.

Se vuelve llevar al calor, sin dejar de mover y usando cuchara de madera, hasta que tome de nuevo consistencia suave, que se vea el fondo de la olla. Opcionalmente en este momento se le puede añadir un par de cucharadas de ron o bien de coco rallado. Se retira del fuego y se deja enfriar de nuevo.

Con ayuda de mantequilla en las manos se forman las bolitas y se dejan refrescar unos minutos antes de servir. Bien sobre una bandeja o en cápsulas de papel individualmente. Luego, si le quedan algunas se pueden conservar en el refrigerador por varios días. Una receta de años, y que hasta con tecnología moderna se agiliza el proceso para disfrutar en este nuevo siglo.