Y “ el que tiene su cojombro que se lo eche al hombro” dice un refrán por ahí.
A esta singular fruta, se le conoce según la región como Cojombro (odorifera Sicana - Familia Cucurbitaceae) Cassabanana, curuba, pepino almizcle, Sikana, melocotonero / melón calabaza, melo-cotón, cura, melao caboclo, melao maca, cohombro y cogombro.
Es un miembro de la familia de las cucurbitáceas, y probablemente nativa de Brasil, pero ahora se encuentran en toda la América tropical. A veces se cultiva como enredadera ornamental, pero es también popular por sus frutos. Este es alargado como un pepino de fuselaje ancho, y en general de doce a veinticuatro pulgadas de largo y un grosor de hasta cinco pulgadas. Tiene una cáscara dura y brillante que puede ser de color rojo, morado o negro.
La jugosa pulpa de un tono anaranjado tiene un sabor fuerte, dominante, la textura y el aroma son como de melón o marañón. La cavidad interior contiene filas con gran cantidad de semillas ovaladas y planas. La piel o cáscara puede ser pelada de la misma manera que un plátano, y combina bien con otras frutas en ensaladas.
Aunque refrescante cuando se come crudo, es más utilizado para hacer mermeladas o miel. La fruta cuando está aún verde se consume como un vegetal en sopas y guisos.
El fruto por ser tan aromático se utiliza a menudo para repeler polillas. En Costa Rica en épocas anteriores, se usaba para incluirlo junto a los portales de Navidad, para que ofreciera su aroma. Otros lo usaban para sostener la puerta de la entrada a la casa y al tiempo “aromatizar” la sala. Y cuando ya esta demasiado madura se aprovecha para preparar chicha (jugo fermentado).
No es tan fácil encontrar esta fruta. Quizá solo en áreas rurales. Tuve la suerte que me regalaron uno y con el mismo preparé 3 recetas. Hoy les comparto este flan, que se convierte en un delicioso y refrescante postre.
Lo primero es obtener el jugo de la pulpa. Se parte un cojombro maduro, al centro, se extraen las semillas, haciendo esta labor sobre un recipiente ancho, para ir rescatando el jugo que se va desprendiendo. Los pliegues centrales sin la semilla se licuan con el mínimo de agua y se cuela. De ahí se extraemos 1 taza de jugo, para combinar con 1 lata de leche evaporada (250gr), ½ taza de azúcar y 2 sobre (cucharadas) de gelatina sin sabor en polvo.
Se pone en la licuadora la leche evaporada bien fría. Se activa la licuadora y se deja sola por unos 2 minutos para que crezca. Se le incorpora lentamente la pulpa de la fruta, el azúcar y finalmente la gelatina. (la gelatina se esponja en ¼ taza de agua y se mete al microondas por 30 segundos para volverla líquida).
Se pasa a un molde y se lleva a refrigeración por varias horas, hasta que corte. Al tiempo se desmolda y se puede decorar con las mismas semillas del cojombro.