El fruto del marañón (Anacardium occidentale L.) es conocido como '' la fruta de la memoria'' porque fortalece el cerebro, contiene grandes cantidades de vitamina C y tiene múltiples usos medicinales. La corteza y hojas cocinadas son usadas para el tratamiento de cólicos estomacales, inflamaciones, insomnio, neuralgias, diabetes, paludismo y hemorroides. La resina del marañón sirve para curar lesiones cutáneas y para el tratamiento del cáncer. Sus semillas tostadas (nuez) son muy nutritivas y contienen propiedades afrodisíacas. También es conocido como Acayocha, añaaro, casho, cashu, ó cuya.
La parte carnosa se come como fruta natural y en refrescos naturales; también se puede preparar vino, jaleas, miel y almíbar. Previamente les había compartido el fresco y sus semillas. Hoy les muestro la miel casera.
Es muy sencilla; tan solo se requiere de marañones bien maduros (1 docena ó uno por persona), azúcar, canela en astilla, clavos de olor, 2 cucharadas de sirope de kola y jugo de limón.
Se lavan los marañones, se les quita la semilla y se les corta la punta extrema. Se punzan con tenedor o cuchillo dentro de un recipiente hondo y se oprimen con la mano para extraer su jugo.
Se mide el líquido y disponemos de la misma cantidad de azúcar. Se pone a fuego medio una olla de hierro o fondo grueso, los marañones con el jugo, el azúcar, canela y clavos de olor. Se mueve constantemente con cuchara de madera hasta que la fruta se oscurezca y la miel espese. Entonces se les añade el sirope para dar color y el jugo de un par de limones ácidos y está lista para disfrutar tibia o conservar en refrigeración y comer fría.




