Esta simpática fruta, es una baya señalada como la planta de la juventud. La había
disfrutado tiempo atrás sin tener mayor conocimiento de la misma y recién la
vine a encontrar en la Feria Verde de Aranjuez. Es un arbusto no muy alto, que
utiliza como cerca en algunas partes de Costa Rica, principalmente en climas
fríos como Zarcero, Cartago y la zona de los Santos.
La compré como Corinto, así me dijo que el señor que se
llama. Pero al compartirla con mis seguidores de facebook, ellos indicaron que
la llaman morilla, uvita tica, uva de monte, y alguien comentó que hasta “lengua
de vaca” pues el ganado disfruta saborearla arrancándola con su lengua. Puede tener otra gama de nombres como uvita
blanca, manzanita de montaña y aceituna de otoño.
Me compartieron este ENLACE, que corresponde al blog “Uvitatica”.
Ahí verás fotografías de los arbustos, de los racimos de frutas, de usos y más
información. Si les cuento que tiene un sabor ácido, pero las más rojas también
son dulces. Es una rica combinación que disfruté al comerlas como fruta fresca.
Según parece se usa también en, refrescos, postres y
rellenos de pasteles dulces. La verdad que compré poquitas y entonces tuve la
idea de añadir a mi ensalada, resaltando más la combinación de
ingredientes. Mi preparación va
partiendo tomate y remolacha cocinada en tajadas, se acomodan en un plato, les
rocío un poquito de sal (pimienta), un chorrito de aceite de oliva y otro de
vinagre balsámico. La coroné con las uvitas y además de la presentación, la
ensalada quedó mejor.
Ahí les dejo la idea, si la ven por ahí, no duden en
probarla.
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