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martes, 18 de agosto de 2020

angú guinea cuadrada

Angú de guinea cuadrada

El tradicional platillo llamado "angú" consiste en un puré de guineo (una variedad pequeña del plátano verde), que se aliña o condimenta con mantequilla básicamente. Lo común es añadirle tomate, aunque en muchos lo personalizan según su gusto, antojo, o para variarlo, con leche, atún y otros ingredientes.

Cocina Costarricense les ofrece esta versión clásica, usando guineo de la variedad "cuadrado" o cuadrada. Se cocinan unos cuantos guineitos en agua y sal, que al estar suave se majan con tenedor y solo se les añade un poquito de mantequilla.

Aparte se hace usa salsa natural, se sofríe cebolla, ajos, chile dulce y cuando cristalizan se le incorporan un par de tomates maduros licuados. Sal y pimienta para condimentar. Cuando la salsa está en su punto se integra el puré lentamente, para que se fusionen los sabores y termine de espesar. No se deja mucho al fuego, para que no se ahume ni se espese demasiado. 


En unos minutos estará listo para servir!

lunes, 8 de julio de 2013

tamales asados de guinea

Entre la gran variedad de plátanos y bananos, de la familia de las musáceas, tenemos en Costa Rica estos conocidos como GUINEAS. Son de un pequeño tamaño, pero más gruesos que un banano común. Su sabor es bastante dulce cuando están maduros y por ser considerados de baja calidad, muchas veces se utiliza para engorde de algunos animales.

Lo bueno es que lo disfrutamos como un plátano maduro, frito y asado. Se pone entre las brazas del carbón caliente con su cáscara y se convierte en todo un postre.
El camote (batata o boniato) es una dulce raíz que combina muy bien con el coco, lo que complementa perfectamente con esta misma variedad de plátano maduro o guinea, en la opción de repostería, postres y estos excelentes tamalitos. Si se tiene un horno de barro o en el de la cocina de leña, tendrían un doble gusto, pero mientras se aproveche con hojas de plátano verde será un éxito seguro de su resultado.

Requiere de unas 6 unidades de guinea madura, 2 huevos, ½ taza de azúcar (blanca, morena o sustituto), 2 cucharadas de mantequilla, ½ taza de coco rallado, 1 taza de puré de camote, ½ taza de harina, 2 cucharaditas de polvo de hornear (royal), pizca de sal (salen unos 20 tamalitos). Primero pele las guineas y cocine unos minutos en agua hirviendo. Escurra y maje a convertir en puré, integre la mantequilla derretida y el azúcar. Cierne aparte harina, royal y sal e integre a la mezcla. Añada el resto de los ingredientes y mueva hasta convertir en una mezcla espesa. 
Coloque una cucharada sobre un cuadro de hoja de plátano soasada. Doble en forma rectangular como un tamal,  amarre suavemente con un hilo o mecate y vaya colocando los tamales en una bandeja apenas engrasada. No hace falta que sea doble hoja pues la pasta es consistente.

Lleve al horno en temperatura media por espacio de 30 minutos. En este momento saque la bandeja, quite el hilo y dele vuelta al tamal para que se dore por el otro lado por otros 20 minutos. La hoja de plátano se irá secando (tostando). Al tiempo, saque y deje enfriar en una rejilla. Sirva en sus mismas hojas, acompañados de un café o una bebida caliente.
Me inspiré en los típicos tamalitos asados de elote, pero la idea salió buena y creo que también se le pueden añadir otros ingredientes al gusto personal, como un poquito de jugo de naranja, vainilla o pasas! Creo que bien funciona con los plátanos maduros, siguiendo el mismo proceso. Ojalá los ponga en práctica y los disfrute. 

martes, 24 de marzo de 2009

Cocina de Leña


La evolución y desarrollo industrial y tecnológico hace que la vida se lleve en forma más fácil, práctica y ligera. En forma primitiva los primeros lugares para cocinar habrán sido piedras en círculo donde la leña seca se quemara. Con el paso del tiempo y el aprendizaje del hombre, surgieron las cocinas fijas de barro, piedras, y materiales rústicos donde preparar los alimentos. Bueno ni que decir del desarrollo hasta la vida actual, con microondas, digitales, hornos programables y demás.

Pero en el lapso de su historia, en Costa Rica las cocinas de leña jugaron un papel muy importante. Fueron las grandes amigas que compartían los llantos de las mujeres que a las 4 de la mañana soplaban la leña para hacerla arder. Su llanto debido al humo que emanaba y hasta aflojar la nariz más de una vez. Por igual la madera de la casa y hasta las prendas eran marcadas por este singular elemento. Eso sí, del sabor que se impregna a su vez en la misma comida nadie se puede quejar.


La cocina de la fotografía la observé hace unos días en una finca en Naranjo (en la provincia de Alajuela), tiene patas y es adaptable para que el gato de la casa llegue a descansar bajo la misma cuando esté tibia. Está al aire libre y con chimenea, por ende el sistema de humo no afecta. En algunas propiedades modernas con electricidad, se cuenta aún con un ranchito atrás de la casa y con su cocinita de leña. Cuando hay fiestas o algún acontecimiento especial, las sopas, picadillos, arroces y demás alimentos se alistan ahí y son una delicia.

De los plátanos maduros que adornan la fotografía, he seleccionado estas Guineas Cuadradas, que tan solo se preparan partiendo en tajadas y se colocan en un sartén para freír por ambos lados. Luego un pedacito de queso o natilla son el complemente perfecto.


lunes, 20 de octubre de 2008

guineas cuadradas

Entre las variedades de plátanos en Costa Rica se produce una en menor escala denominada "Guineas", y muy en el vocabulario de los campesinos solo como "Cuadradas". Son en sí un plátano maduro pero de un tamaño más pequeño, regordetes y con líneas o aristas longitudinales muy marcadas, por lo que parece estar formando casi un cuadro (rectángulo) bien definido, casi prismático. Es un fruto de la familia de las musáceas y no es comercializado, más bien se utiliza para alimentar cerdos y preparar vinagre.


Su cáscara también es más oscura, casi moradas, no tiende a un color amarillo tradicional como el plátano maduro. Basta con tocar su suavidad para comprobar que están lista para cocinar. Hace muchos años, cuando en las casas tenían cocinas de leña, lo ideal para cocinar las "guineas cuadradas" era ponerlas con todo un cáscara en las brasas. Se convertían literalmente en miel y empezaban a regar sus jugos por las ranuras de la cáscara. Una delicia!

Hoy las preparo en cocina eléctrica. El resultado es diferentes, pero su sabor puede mantenerse. Primero se les quita la cáscara. Se parten en mitades a lo largo y se cubren con canela en polvo. Se fríen a fuego medio por ambos lados y se escurren en papel toalla.

Se acompañan con tajadas de queso tierno. O bien en las noches con un vaso de leche! Un postre muy tico!