Con todas las bondades del pollo, las mismas que expuse en un post anterior y por lo versátil y gran sabor de sus recetas, les estoy presentando esta otra versión de los rollos de pechuga rellena. Básicamente es el mismo principio de receta, la diferencia con la ANTERIOR es su cocimiento. En la versión previa las envolví en papel aluminio y se introducen al horno. Veamos esta otra opción:
Se limpian bien las pechugas, se parten en filetes y se aplastan entre plásticos para hacerlas más delgadas. Luego se condimentan con sal, comino, pimienta u otra especia y se añade orégano y tomillo seco. Se dejan marinar unas horas. Yo las he dejado 24 en refrigeración para que los sabores se tomen mejor.
Al tiempo se rellenan con algún embutido (jamón, mortadela) y queso blanco. Se enrollan y se forran con plástico film, se amarran los extremos con nudos, de manera que resulten como chorizos u otro embutido. Se pone una olla con agua al fuego, y se dejan cocinar por 20 minutos. Se escurren, se les retira el plástico y se parte cada pechuga en rollos.
Se puede servir sobre una salsa de tomate o bien cubrirlas con salsa blanca si es de su preferencia. Una opción fácil, rápida, de bonita presentación y sobre todo muy gustosa.





