Cuando yo estaba pequeño, recuerdo que a mi Madre no le gustaba mucho el hígado, y consecuentemente nos lo ofrecía muy esporádicamente, ella lo hacía cocinado en sartén, en la forma más simple, y siempre servido de una vez en tortilla. Creo que siempre asumió que tampoco nos iba a gustar!! Años después fuí descubriendo que hay más recetas de hígado, encebollado, en salsa, trocitos y más.
Recientemente conocí de esta nueva forma de prepararlo, me gustó y aquí se los comparto. Funciona como un paté o un dip, para servir como una entrada, para disfrutar en un café o reunión familiar. Acompañarlo con tortillas, galletas saladas o pan tostado complementará muy bien su presentación.
Disfrutando del sabor del hígado, pero combinado con otros ingredientes, encontrará un nuevo sabor para consumirlo. Requiere de 3 hígados de res, (limpios, sin membranas o grasas), 1 cebolla pequeña, 3 tallos de cebollino picado finamente, 2 ajos, ramita de apio o culantro, ¼ de taza de salsa de tomate, 1 cucharada de salsa inglesa, hierbas secas (orégano, tomillo, otras), 1 huevo crudo, 1 cucharada de harina, sal y condimento al gusto (pimienta o tabasco si le gustaría picante).
Tan fácil como moler en el procesador los hígados, con cebolla, ajo, apio, de manera que se forme una pasta bien integrada. En un recipiente combine esta pasta con el resto de los ingredientes, manualmente. Ponga una sartén a calentar con una cucharada de aceite, añada la pasta y cocine a fuego bajo por unos minutos, moviendo constantemente, hasta que esté bien dorado.
Rectifique la sazón y sirva en gallitos con tortilla, o bien páselo a un recipiente y que cada quien se sirva sobre galletas o tostaditas.
Puede decorar con más cebollino o culantro picadito. Realmente diferente y sé que les va a gustar!







