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domingo, 13 de septiembre de 2026

sopa de verduras

 


Ya nacer en Costa Rica ha sido una gran bendición

la Gente deCampo de Costa Rica, los alimentos y su nutrición!

No importa que el tiempo esté frío y nublado

o por el contrario de buen sol y acalorado

siempre una buena sopa será una elección

y añadirle muchas cosas es toda una sensación!

Un caldo sabroso con buenos olores

verdurita suave, picada y sin faltar macarrones

el güevo duro vaya usted a arrimar

y una tortilla casera palmeada para acompañar.

Cuénteme si su Madre o su abuela así cocinaba?

o si de este sopita usted siente ganas?


domingo, 16 de mayo de 2021

sopa de mariscos

 

Esta receta se puede preparar de una manera muy liviana, con pocos ingredientes. Pero también hay ocasiones en que se pueden encender su sabores, textura y presentación. Aquí les comparto mi receta. Me gusta elaborar el caldo base con cabeza de pescado. Coloco una cabeza grande en una olla y la cubro por completo de agua. Añado especias  naturales (olores): cebolla, chile dulce, apio, tomillo, culantro de coyote, apio. Dejo que hierva unos 10 minutos solamente. Paso por un colador y regreso el caldo a la olla.

Pongo al fuego el caldo y ahí añado verduras tiernas peladas y picadas: zanahoria, chayote, papa, yuca y cocino a temperatura  media bajo. Que se cocinen despacio. Cuando ya están al dente (no muy suaves) añado 1 paquete de mariscada y dejo que vuelva a alcanzar el primer hervor.

Entonces vierto 1 lata de leche de coco y 1 chile panameño punzado. Dejo que se integren los sabores sin tapar la olla y finalmente disuelvo 1 sobre de crema de mariscos en agua y lo voy agregando a poquitos a la sopa, moviendo constantemente para que aporte sabor y espese. En este momento rectifica sabores por si requiere sal. Estará lista para servir!


martes, 14 de julio de 2020

albóndigas con hojas de tomate


Sin duda las albóndigas siempre han sido muy recibidas para quienes disfrutamos de la carne. Añadidas en sopa, con pasta, en salsa de tomate y sus diferentes presentaciones. 

Les comparto una receta de antaño, donde se acostumbra aliñar la carne con especias naturales, hojas aromáticas como el culantro, apio, tomillo, pero en este caso usando las hojas tiernas de las matas de tomates.

Se lavan bien y se pican, se le añaden a la carne, también con cebolla, ajos, culantro, sal y condimento al gusto. Se dejan en reposo en refrigeración mientras se inicia la sopa. 

En agua se pone a cocinar zanahoria, papa, chayote, todo pelado y picado en palitos. Cuando ya ha hervido y suavicen las verduritas se añaden las albóndigas, sin mover el caldo y unos trocitos de repollo. Se baja el calor y se termina con fideos finos "cabello de ángel" y se deja cocinar todo. 

Un arroz blanco y una chilera son complementos perfectos. (Receta de Wen Siles). 

miércoles, 6 de mayo de 2020

sopa costilla albóndigas


Caldo de costilla y albóndigas de la casa

Las sopas, caldos y sustancias forman parte de la cocina costarricense. Con carne, pollo y mariscos, vegetales diversos y muchos colores, varias generaciones crecieron y las mesas de los ticos unieron poblaciones alrededor de un plato de sopita. No por nada en Costa Rica el dicho de que “venga y le echamos un poquito más de agua a la sopa” es parte de muchas familias.
Para prepararla requiere los siguiente ingredientes:
500 grs de costilla de res
500 grs de carne molida de res
3 papas medianas peladas y picadas en palitos
1 zanahoria mediana pelada y picada en palitos
2 ramas de apio picadas
½ Cebolla picada fina
1 Chile dulce picado fino (pimiento)
1 diente de ajo picado fino
1 consomé de carne
1 taza de masa
1 cda de salsa tipo inglesa
1½ cdita de sal
1 cda de aceite

En una olla de presión incorpore el aceite. Cuando esté caliente coloque la costilla y selle (dorar) hasta cambiar de color. Después de sellarlas cubra con agua, agregue una rama de apio picada y una cucharada de sal. Déjela hervir sin tapar y al primer hervor cierre la olla de presión asegurándose que la válvula de seguridad está cerrada y al sonar cocine por 45 minutos. 

Pasado el tiempo enfríe la olla, ábrala y revise que la costilla esté suave y se desprenda la carne del hueso. Si lo hiciera en olla de cocimiento lento siga el mismo procedimiento inicial y déjela cocinar en calor alto por 3 horas hasta que la carne esté suave y se desprenda del hueso. Retire la carne de la olla, elimine los huesos, córtela en trozos medianos y póngala aparte. Reserve el caldo de la cocción para la sopa.
En una olla aparte (o en la misma olla de presión sin cerrar), vierta el caldo y déjelo hervir. Agregue las papas, la zanahoria, el apio picado, la carne de costilla y el consomé. Rectifique la sazón. Deje hervir y cocine por 25 minutos.
Mientras los vegetales se cocinan, en un tazón aparte, incorpore la carne molida, la masa de maíz, la cebolla, el chile dulce, el ajo, la sal y la salsa tipo inglesa. Mezcle hasta lograr una masa compacta pero suave. Forme bolitas medianas y resérvelas. 

Pasados los 25 minutos agréguelas una a una en el caldo con ayuda de una cuchara y déjelas cocinar por 10 minutos más a calor bajo y sin tapar.  Sirva con arroz blanco y disfrute.  Rinde de 4 a 6 porciones.
Contribución de José Pablo Eduarte Salazar

jueves, 11 de febrero de 2016

sopa de berenjena


Es tan interesante la historia y propiedades de la berenjena como su mismo aspecto físico. Para mí es uno de los frutos vegetales más exóticos en su forma, color y brillo. Su textura y sabor sorprende en sus diferentes opciones para prepararla.

Originaria de la India y luego extendida su producción en muchas otras zonas, incluyendo Costa Rica, tenía mala reputación al inicio de la historia, pues se creyó que producía locura, entonces se le conocía como “manzana loca o manzana de la ira”. Luego se estudió más a fondo y se descubre que es útil para el sistema circulatorio, bajar el colesterol, ayuda contra la aterosclerosis, combate las células cancerígenas y muchas otras razones nutricionales y médicas. Lo que pasa es que tiene alcaloides (solanina), que al consumirse cruda si puede afectar la salud, siendo recomendable consumirla siempre cocinada.

Creo que sí hay algo de locura con tan simpático fruto! Tanto beneficio y variedad de recetas, con resultados tan sabrosos como la sopa que hoy les comparto, te alteran las ideas y las ganas de volver a probarla una y otra vez! 
Esta receta se hace a partir de la berenjena rostizada (al horno), adaptada de una original servida con escalopines y crutones de pan de nueces o linaza;  yo le puse unas verduritas y usé tostaditas de pan, pero la esencia es la misma y es para recomendar servir de entrada, o bien cuando el plato fuerte sean carnes, pues tiene propiedades desgrasantes. 

Requiere 2 berenjenas medianas, firmes y con buen brillo, que no estén golpeadas, 4 tazas de caldo de pollo o de vegetales, 2 papas pequeñas, 1 zanahoria pequeña y 3 vainicas tiernas, 1 pechuga de pollo, 2 ajos, 1 cebolla, sal, 1 limón ácido. Puede omitirse el pollo y hacerla solo de vegetales.
Parta las berenjenas en mitades a lo largo, haga unas pequeñas incisiones en la parte expuesta y barnícelas con aceite. Póngalas en una bandeja y lleve al horno por unos 30 minutos hasta que suavicen y la cáscara se arrugue.

Mientras ponga en una olla a cocinar el pollo 4 tazas de agua, sal, ajos y cebolla. Cuando esté listo el pollo, retírelo del caldo y añada ahí las verduritas partidas en trocitos a fuego medio. Desmenuce la carne y reserve. Al estar listas las berenjenas se retiran con cuidado del horno y se extrae con una cuchara la pulpa que ha de estar suave y se eliminan las cáscaras. Se licua la mitad de la pulpa con 1 taza del caldo y se integra de nuevo a la olla. La otra parte de la pulpa se puede majar con tenedor y también se añade al caldo. Se deja calentar solamente a integrar sabores.

Para servir, se vierte una porción del caldo en cada taza; Yo les recomiendo saborear este caldo así sencillo porque tiene un sabor muy especial; para luego que cada quién le añada un poquito del pollo desmenuzado y jugo de limón. Se acompaña con crutones o tostaditas de pan.


martes, 19 de agosto de 2014

sopa de guineos de Doña Rosa

Son chiquiticos sí, pero muy nutritivos los ricos guineos. Una variedad de plátano, que se produce mucho en Costa Rica y que se sirve en nuestras mesas de diferentes formas. Desde un puré, añadido en caldo de frijol,  hervido y hecho ensalada, en rollos con atún y enteros entre la sopa. 
 De lo bonito de interactuar en las redes sociales, está la gente especial que comparte sus recetas y hasta me envía sus fotografías. Doña Rosa María Sanabria, nos comparte esta receta de sopa de guineo muy propia, que combinando pocos ingredientes termina un plato nutritivo y sabroso.

Las proporciones que me cuenta, uno las puede personalizar, pero aquí le cuento como ella misma dice, sin cantidades exactas de ingredientes, ni para cuántos comensales. Pero gasta todo un racimo de guineos tiernos, un buen poco de huevos duros y muchos olores (especias). Con eso hace 2 ollas, invita a la gente, llegan, comen, repiten y hasta pueden llevar un poquito si gustan.


Yo la hice para probar y no quedarme solo con las fotos y la historia, con una manita de guineos (unos 10), 3 huevos duros y el mínimo de especias (1 cebolla, 1 chile dulce, 2 tomates, apio, culantro). Las fotografías son crédito de Doña Rosa que tomó a todo su proceso. Luego les comparto mi resultado. 

Se empieza por pelar y partir en tajadas los guineos. Se fríen en aceite de inmediato, dorando por ambos lados y se escurre en papel servilleta. Cocine los huevos en agua hirviendo hasta estar duros. Enfríe, pélelos y pique de forma gruesa.
Aparte se licuan las especias y tomate. Esto se cocina como una salsa y se condimenta con sal y salsa tipo inglesa. Luego se pone a hervir media olla de agua con un vaso de leche, cuando está hirviendo se va incorporando todo lo preparado, comenzando por los guineos, huevos y la salsa. Se deja hervir bien para que se unan los sabores.  Está listo para servir y disfrutar de una sopita nutritiva y diferente. 

miércoles, 22 de enero de 2014

sopa de arracache

No pongo en duda que las recetas nacen según el área donde se viva, según las necesidades y recursos con que se cuente. Si es de influencia más agrícola, marina o con otras tendencias. Y también dependiendo la curiosidad de quien las prepara. En tiempos de antaño se recurría a muchos ingredientes como plantas, tallos y flores, experimentando con ellos o marcando para siempre una misma forma de hacer la preparación.

Hay comidas que toda una vida he disfrutado de la misma forma. O se encasilla a un ingrediente en tres procedimientos y nada más. A través de la lectura en libros de gastronomía y ahora con el auge de las redes sociales, se topa uno ingredientes que no sabes exactamente lo que son. Esto porque son llamados diferentes de dónde vives. 
 En Costa Rica el tubérculo o raíz llamado Arracache, que tiene un sabor muy singular, y que es conocido por manchar la piel y prendas cuando se le quita la cáscara, siempre lo he visto y comido en picadillo. Hervido y picado y luego arreglado con papa, carne, chorizo o simple. Pero siempre en picadillo. No había tomado ni tiempo ni consideración para creer que se lograra hacer de otra forma. 
Hace un corto tiempo un seguidor de la página me dijo que había experimentado en hacer arepas, usando arracache y que las bautizó como arrechas (VER RECETA). Pues yo también quise hacerlas y resultó interesante y bueno. Ahí quedó la historia y volví a mis picadillos. Estos días, vi una entrada con el ingrediente “cepa de apio”, la curiosidad por aprender me condujo a internarme en varias fuentes y dar con que es nuestro “arracache”. Paralelamente aprendo que el nombre más común es ARRACACHA (con A) y que se consume en diferentes países de Suramérica, en variedad de recetas!

Como raíz milenaria precolombina, es en Perú donde existen también variedades. Brasil lo cultiva en grandes proporciones, donde también lo convierten en harina para otras recetas, como postres, panes y sopas. En Venezuela, se le conoce “apio verde” y en Ecuador es llamada “zanahoria blanca”. Contiene mayor valor nutricional que la papa y es cultivada en las regiones andinas, convirtiéndose en un alimento completo para niños y ancianos. Es rico en betacaroteno,  vitamina A, calcio y hierro.  Es un excelente antioxidante y  fortalece el sistema inmunológico.
Siempre busco un punto de inicio fácil. Y entonces preparé una sopa o crema, pues aunque simple, no podría imaginar su sabor. En nuestros mercados y ferias del Agricultor se logra comprar entera la raíz, considerando el pelar la misma de cuidar no mancharse. Pero también se consigue ya pelado y picado; como en los supermercados. Una vez que logres conseguirlo, considere un medio kilo (500 gr) de arracache pelado y picado.

Ponga una olla con 1 litro de agua a fuego medio, añada el arracache y 1 cucharadita de sal. Adiciones unas 4 papas peladas y partidas en mitades. Deje hervir y calcule la suavidad de la papa, para determinar que ya está listo. Retire del fuego y espere a que enfríe un poco. Lo que procede es licuar todo el contenido para obtener la crema.
En lo personal siempre me ha gustado “sentir” algo de textura del ingrediente principal. Entonces dejo aparte al menos 2 cucharadas grandes sin licuar. En la licuadora combine con 2 cucharadas de queso crema, un ramito de culantro. Una vez licuado, se regresa a la olla. Yo añado lo que tenía en reserva. Verifique el sazón y añada pimienta blanca o algún condimento a su gusto. Se le puede dar realce de color con 1 zanahoria pequeña cruda rallada que también se pone en este momento.
Deje calentar nuevamente hasta que alcance el primer hervor y estará lista para servir. Puede servir en platos hondos o bien usar pan campesino (redondos) a los que se les corta una tapa, se les extrae el relleno y se hornean unos minutos para que se tuesten y sirvan de recipiente. La experiencia me gustó mucho, un sabor que mantiene la esencia del arracache, pero en una consistencia y presentación que no imaginé, pero resultó muy buena. 

miércoles, 16 de octubre de 2013

sopa fría de pepino

Como nos indica la wikipedia, el pepino (Cucumis sativus) es una planta herbácea anual de la familia de las cucurbitáceas. La mayor parte de su peso es agua y posee nutrientes que lo hacen beneficioso para la salud, principalmente para la piel.

Por lo general lo usamos en ensaladas, encurtidos y vinagretas.  En Europa y zonas con altas temperaturas, se emplea como sopa fría, a disfrutar como entradas y platos únicos resultando muy refrescantes.
Lo mejor es que son muy simples de disfrutar y en Costa Rica es un ingrediente de bajo costo y que siempre está en oferta. Si bien no somos (al menos yo) de sopas frías, creo que romper la rutina y aventurarse a estos sabores puede resultar una grata experiencia. 
 Para 4 porciones, requiere de 2 pepinos tiernos pequeños, 1 diente de ajo (o 1 cucharadita de ajo en aceite), sal, pimienta blanca, 2 tazas de yogurt natural, 1 chorrito de aceite, vinagre o jugo limón ácido.
Pele los pepinos a lo largo, pero no completo, dejando huella de la cáscara. Corte la mitad de uno en rodajas , bañe con jugo de limón y resérvelas para servir. Aparte licue el resto del pepino partido en trocitos y triture muy bien.  Agregue seguido el yogurt y el resto de ingredientes.
 *Opcionalmente podrían añadirse unas hojas de menta o yerbabuena*

Rectifique sabores, el nivel de vinagre es fundamental para equilibrar la acidez. Puede mantenerse en refrigeración hasta el momento de servir. Mueva la mezcla de nuevo antes de servir.
Sirva en tazas o vasos pequeños, añada unas alcaparras, aceitunas verdes si es de su agrado. Decore con una rebanada del pepino reservado y disfrute de una refrescante sopa. 

viernes, 30 de noviembre de 2012

sopa de albóndigas en cocina de leña


Quizá el gusto que le tengo a cocinar, más allá del sabor final o las presentaciones de los platos, sea más bien ver el esfuerzo que se hace, la combinación de ingredientes, el admirar la técnica simple para convertirse en un plato servido.
Y es que el “campo” me jala. Siempre me he identificado con las casas rurales, las típicas de Costa Rica, esas construidas con bareque, con barro, en rústica madera, con piso de tierra, pero que por más humildes, siempre tienen un aire acogedor. La banca en la entrada, una carreta cerca y el fogón con cocina de leña.
Siempre se ha considerado que la comida hecha en leña sabe mejor. Que el mismo humo que se genera aporta la esencia de sus sabores. Cierto es que no es el método más rápido, cómodo o fácil. Conseguir leña seca, encender el fuego, controlar temperaturas, utensilios adecuados, atizar entre carbones y madera, pero sí que es cierto que es toda una dinámica, que a nivel familiar la convierten en un acontecer de admirar.

Hace rato me venía con las ganas de tener mi “negrita” como se le dice a las cocinas de hierro y bueno, ya concreté su compra, le puse la chimenea y me llegó la hora de estrenarla. Válgame Dios, si hasta horno tiene, pero como apenas iniciaba a probarla, me fui pensando desde el principio en una “receta con agua”… un caldo, algo con lo que pueda empezar esta aventura, que quiero no se me quede como una artesanía de adorno, sino sacarle provecho.
A prender el fogón. Un rato de zozobra, pero logro encender el fuego. La cocina tiene 4 quemadores, así que a uno me voy por poner el agua y unos elotes y en la otra una olla para intentar sacar una sopa de albóndigas. Que si no tienen cocina de leña, pues encienda la suya eléctrica y sáquese las ganas para estos días fríos.
 En la olla de la sopa a 2 litros de agua, la bendije con una rama de apio entera, 1 cebolla partida en mitades y 1 chile dulce, ramita de tomillo fresco y la tape para que empezara a soltar sabor. Mientras pelé 2 zanahorias, 2 chayotes tiernos y 2 papas. Los partí en tiritas y los fui a dejar al caldo y le puse una cucharada de sal. A seguir cuidando que la leña se quema una más pronto que otra, que hay que estarla empujando para que los 2 quemadores tengan fuego y que las cenizas estén llegando abajo. El humo no era tal como lo esperaba, veía el cucurucho de la chimenea, como esperando ver salir el humo en El Vaticano. No era un anuncio Papal lo que esperaba, pero tenía que vigilar que saliera correctamente, que no se cayera, que el vecino no llamara a los bomberos, que la cocina funcionara y lograr terminar con una sopa o al menos agua caliente con sabor a algo.
La carne molida, desde la víspera estaba en el refrigerador. Le aderecé con hierbas secas, orégano, tomillo, un par de ajos majados, comino molido y un par de cucharadas con salsa tipo inglesa.  Ahora mientras se cocinaban las verduras, pues  sacar la carne de la refri, un poquitín de sal, 2 huevos y un poquito de harina de maíz para que me ayude a compactar. La carne está fría y se enfrían mis dedos. Pero soy de los que le gusta meter la mano en la cocina. Se manipula mejor y la buena vibra termina por arreglar lo que se hace.
Me voy formando las bolitas de carne y siga espiando el fuego, ya las verduritas están como al dente y entonces como en un gran lago, dejo sentar cada albóndiga. Su fría temperatura de inmediato baja el calor al caldo. Pero no la tapo. Así se quedan, como pensando dentro de la olla que “hago aquí?”. Creo que me funcionó este asunto de la carne fría. Cada albondiguita se fue cocinando como en cámara lenta y dejó que el caldo siguiera transparente. Una pieza más de madera para terminar de cocinar, el caldo vuelve a hervir y sello su color con unos quelites de chayote partidos manualmente.

Los elotes! Sí, en la otra olla ellos daban vuelta solos en su propio lago y estaban más que en su punto. El tener un blog y querer dejar en evidencia lo que uno hace, implica que si ya está la comida AUN NO TE LAS PUEDES COMER! La cámara, el plato, una mesita, buscar la sombra y que el sol no le dé directo al caldo, son unos minutos que uno siente los aromas, que el olfato más que estimulado le grita al paladar que ya es tiempo y el trabajo se haga de prisa.
El plato servido, la foto lista y mi premio, saborear la sopa! Como admiro y se acrecienta mi respeto a la gente que aún sigue cocinando con leña, de levantarse a prender fogones, que del agua para el café del desayuno, volver a prender para sacar el almuerzo y si hay que calentar de noche, otra atizada de fuego. Benditos sean!  Casi al final recordé que la cocina tenía horno, en una última carrera pelé 2 plátanos maduros, los bañe con el jugo de una mandarina que deambulaba en el refrigerador, una bañadita de azúcar moreno y hasta postre saque este día.  Otro día será otra receta… otra receta, vendrá otro día!

viernes, 9 de noviembre de 2012

sopa de berenjena

Es tan interesante la historia y propiedades de la berenjena como su mismo aspecto físico. Para mí es uno de los frutos vegetales más exóticos en su forma, color y brillo. Su textura y sabor sorprende en sus diferentes opciones para prepararla.

Originaria de la India y luego extendida su producción en muchas otras zonas, incluyendo Costa Rica, tenía mala reputación al inicio de la historia, pues se creyó que producía locura, entonces se le conocía como “manzana loca o manzana de la ira”. Luego se estudió más a fondo y se descubre que es útil para el sistema circulatorio, bajar el colesterol, ayuda contra la aterosclerosis, combate las células cancerígenas y muchas otras razones nutricionales y médicas. Lo que pasa es que tiene alcaloides (solanina), que al consumirse cruda si puede afectar la salud, siendo recomendable consumirla siempre cocinada.
Creo que sí hay algo de locura con tan simpático fruto! Tanto beneficio y variedad de recetas, con resultados tan sabrosos como la sopa que hoy les comparto, te alteran las ideas y las ganas de volver a probarla una y otra vez!

Esta receta se hace a partir de la berenjena rostizada (al horno), la adapté de la que nos comparte Mariana en su blog FOOD JUNKY, donde ella nos la presenta en esta ENTRADA con escalopines y crutones de pan de nueces o linaza; siendo que yo le puse unas verduritas y usé tostaditas de pan, pero la esencia es la misma y es para recomendar servir de entrada, o bien cuando el plato fuerte sean carnes, pues tiene propiedades desengrasantes.  
 Requiere 2 berenjenas medianas, firmes y con buen brillo, que no estén golpeadas, 4 tazas de caldo de pollo o de vegetales, 2 papas pequeñas, 1 zanahoria pequeña y 3 vainicas tiernas, 1 pechuga de pollo, 2 ajos, 1 cebolla, sal, 1 limón ácido. Puede omitirse el pollo y hacerla solo de vegetales.
 Parta las berenjenas en mitades a lo largo, haga unas pequeñas incisiones en la parte expuesta y barnícelas con aceite. Póngalas en una bandeja y lleve al horno por unos 30 minutos hasta que suavicen y la cáscara se arrugue.
Mientras ponga en una olla a cocinar el pollo 4 tazas de agua, sal, ajos y cebolla. Cuando esté listo el pollo, retírelo del caldo y añada ahí las verduritas partidas en trocitos a fuego medio. Desmenuce la carne y reserve.
Al estar listas las berenjenas se retiran con cuidado del horno y se extrae con una cuchara la pulpa que ha de estar suave y se eliminan las cáscaras. Se licua la mitad de la pulpa con 1 taza del caldo y se integra de nuevo a la olla. La otra parte de la pulpa se puede majar con tenedor y también se añade al caldo. Se deja calentar solamente a integrar sabores.
Para servir, se vierte una porción del caldo en cada taza; Yo les recomiendo saborear este caldo así sencillo porque tiene un sabor muy especial; para luego que cada quién le añada un poquito del pollo desmenuzado y jugo de limón. Se acompaña con crutones o tostaditas de pan.

Una Locura de Sopa!

miércoles, 4 de abril de 2012

sopa de bacalao



El bacalao es un pescado blanco, con un bajo contenido de grasa. Es ideal en dietas de adelgazamiento o control del peso, al tiempo que es una fuente importante de vitaminas, minerales y proteínas de un alto valor biológico que hacen de este pescado un alimento perfecto para cualquier persona.

Se puede disfrutar fresco o conservado en salmuera, es decir forrado en sales, por lo que de ser así, hay que ponerlo en agua durante varias horas (se recomiendan 24). Se usa en recetas para comer frito, en guisos, al horno, en salsas. Se recomienda para deportistas por su alto contenido de proteínas, también posee vitaminas del grupo B, potasio, fósforo, sodio y ayuda en todos los sentidos de la buena salud, no obstante, no se aconseja para personas con hipertensión o retención de líquidos.

Cuando somos niños perezosos para la comida, por lo general nos dan pastillas de bacalao (al menos a mi sí me dieron), en aceite, para estimular el apetito y proteger el sistema inmune. No está en la dieta regular de los costarricenses, pero si que se luce para las comidas de Semana Santa; justo cuando se tiende a consumir este tipo de productos. Quizás no sea del agrado de muchos, pues tiene un sabor fuerte, pero la ciencia está en restarle la sal que viene con el mismo, teniéndolo en agua al menos 1 día antes, cambiándola unas 3 veces en este lapso de tiempo y añadiendo unos trocitos de hielo para mantenerlo fresco.

La receta representativa es la sopa de bacalao. Además de fácil, es ligera y da pie como entrada a otros platos, o como plato único cuando se acompaña de arroz. Al momento de preparar la sopa se ponen a cocinar verduras en un recipiente con agua. 
Es común poner chayote tierno, zanahoria y papa, peladas y partidas en palitos, pero NO se añade sal. Puede añadir otras de su gusto. Yo he querido acompañarla también con raíz de chayote; pero ésta la cocino en agua y pizca de sal por aparte, para integrarla al final o bien como un complemento al servir. 


Cuando las verduras empiezan a suavizar después de unos minutos, entonces  se agrega el bacalao ya escurrido, sin escamas, piel o espinas y se deja cocinar en el caldo de las verduras. Luego de unos minutos puede rectificar el sazón del caldo y es aquí donde considere añadir un consomé de verduras, o un poquito más de sal si hiciera falta.


Opcionalmente, algunos añaden un poquito de arroz crudo para que reviente en el mismo caldo. Otros ponen un chorrito de leche ya casi al final. A mí me gusta el caldo liviano; solo agua, verduras y pescado. De esta forma estará lista para servirse de inmediato. Como complementos una porción de arroz blanco y la raíz de chayote.

Para darle un sello más típico y algo más de color, también se le puede integrar culantro picado, o unos quelites de chayote, que se cocinan en el último minuto previo a servir la sopa. Ah.. claro está, un chorrito de limón ácido sobre el plato ya servido enciende los sabores. 




martes, 20 de marzo de 2012

sopa Chorotega


Los indígenas “Chorotegas” ocuparon los territorios de toda la zona de Guanacaste y sectores de Puntarenas, en la región norte de Costa Rica. Fue la única región de influencia mesoamericana en nuestro país, que se manifiesta en las comidas, el arte, la música y la tradición oral, que aún hoy podemos disfrutar. Al ser pueblos agrícolas, sus alimentos se basaron en sus propios cultivos y los animales de campo. De aquí una preparación muy tradicional de hacer guisos o sopas con maíz y gallina criolla.

La receta original indica el uso de 1 kilo de maíz cascado, que se deja cubierto con agua de un día para otro. Se cocina al fuego con ceniza, hasta que suavice y vote la cáscara que lo cubre. Se lava y se muele, se remoja de nuevo para eliminar bien las impurezas. Entonces se pone de nuevo a cocinar y se añade los otros ingredientes.

Yo he seguido el principio más fácil y moderno, de comprar el maíz, dejar en remojo, lavar y cocinar en olla de presión solo con agua a cubrir, por unos 30 minutos a partir del sonido de la válvula. Se escurre, se lava para luego picar en procesador o con cuchillo para apreciar mejor la textura del maíz, pero que no sea masa. A este tiempo tendrá una textura “al dente”. 

 Aparte se cocina una gallina entera, en agua, con culantro de coyote, chile dulce, cebolla, ramita de apio, 1 cabeza de ajos pelados, orégano, tomillo, cucharadita de achiote, sal y condimento al gusto, hasta que la carne esté suave, entonces separe la carne y elimina los huesos. Considere que la gallina es más dura que el pollo, no importa si lo hace en olla de presión o convencional, requiere un poquito más de tiempo.



Con el caldo de la gallina ponga a cocinar de nuevo el maíz y añada más agua si hace falta. Rectifique el sabor del caldo. Deje cocinar en olla tapada hasta que tenga la suavidad requerida, añada 1 paquete de salsa tipo “ranchero” (ingrediente no incluido en la receta original) y la carne de la gallina. Deje de nuevo hasta el primer hervor y estará lista; al servir si gusta puede agregar un poquito de culantro picado.


jueves, 15 de marzo de 2012

sopa de mondongo


El estómago del ganado vacuno, es la víscera del animal que en Costa Rica y otros países llamamos mondongo. También se le conoce en otros lugares como callos, tripas, panza de res. Es interesante que la textura no es la misma a lo largo del órgano, así a la parte más delgada se le dice “de hoja” y tiene una textura que variada, como si fuese un tejido y es más gelatinoso, de ahí que a muchos no les guste; y a la parte gruesa del mondongo le conocemos como “pretina”, que es quizás una sección más carnosa y limpia, por lo que muchos lo prefieren.

En vocablos costarricenses (costarriqueñismos) también lo empleamos para señalar cuando una persona tiene mucho estómago, cintura, nalgas, sobre todo si está flojo y se mueven más, por lo que se le dice “se le mueven los mondongos al caminar, o se le salieron los mondongos por la blusa”! De ahí mismo el calificativo de mondongudo o mondonguera de la persona.

Su uso en la cocina se ha extendido en diferentes opciones, pero principalmente ha sido tradicional prepararlo en forma de sopa o en salsa de tomate. Claro hay que considerar que el mondongo está cubierto con grasa y es lo más importante a eliminar antes de su preparación. Luego se debe restregar con limón ácido o naranja agria, lavar bien y poner a cocinar en trozos grandes, con agua a cubrirlo, ajos y una rama de apio. Si se hace en olla convencional puede durar hasta 2 horas para empezar a suavizar, en olla de presión unos 45 minutos.

En lo personal, prefiero eliminar este primer caldo, escurrir el mondongo, cortar en trozos pequeños y poner de nuevo a cocinar en agua con hierbas frescas, condimento y especias. Aquí le añado un par de huesos de "jarrete" o pierna de res, que le da sabor al caldo. (Otros siguen cocinando en el mismo caldo y obvio el sabor y aroma del mondongo será más fuerte, pero es cuestión de gustos).

Se vuelve a poner a cocinar hasta que suavice bien (30 minutos en olla de presión, 1 hora al menos en convencional) y entonces se retira el jarrete y se añade zanahoria, elotes, papas, chayote tierno, yuca, plátano verde, las que guste, partidas en trozos. Se comprueba que todo esté suave, se rectifica sabor y al final antes de servir se le pone un poquito de culantro picado.

Entre las opciones está sacar parte de la yuca (mandioca) majarla y añadir de nuevo al caldo, como para espesarlo un poquito. O también añadir con la verdura 1 chile panameño entero para que el caldo quede picante. Cuando la sopa enfría el caldo tiende a “cortar” o se hace gelatinoso; es normal, al volver a recalentar recobra su estado líquido.


Me gusta servir la sopa y añadir unas gotas de jugo de limón fresco y acompañar de arroz blanco, ya sea en un plato a un lado o ir añadiendo cucharadas dentro de la sopa. Para quienes disfrutamos de tan singular ingrediente se saborea mucho mejor cuando está el clima frío y ni qué decir si esta sopa se hace en cocina de leña, como en los turnos, pues el humo le impregna un sabor muy criollo.


lunes, 5 de diciembre de 2011

sopa de patacones


 Si le gustan las sopas esta será una de sus favoritas. Si buscan en la red se darán cuenta que con este título hay diferentes versiones. En esencia consiste en un caldo a base de carne o pollo, verduras y servida con patacones (o tostones como también se le conoce), que son plátanos verdes fritos. Compartiendo en mi página de facebook una sopa que es típica en Costa Rica de plátano verde cocinado, picado o rallado y con leche, alguien me decía que era mucho mejor la de patacones. En realidad no la había probado. Y leyendo las opciones, quize hacer algo diferente y la verdad que me gustó mucho más de lo que sonaban las otras. Decidí prepararla con chuleta ahumada y este es el resultado.

La dinámica muy sencilla, pero con un resultado y sabor excelente. Requiere de un par de chuletas ahumadas, 2 plátanos verdes, ½ kilo de yuca (mandioca), 1 cebolla, 1 chile dulce, 1 zanahoria, 1 papa, ramita de apio, tomillo, culantro, 1 salsita de tomate 200 gr (estilo ranchero), ½ cucharadita de sal y rábanos para acompañar.
Primero cocine la chuleta ahumada sobre un sartén apenas barnizado de aceite, sin añadir ningún condimento. Dore por ambos lados. Retire el hueso y pártalas en trocitos. Páselas a un caldero, añada 1 litro de agua, adicione el apio, tomillo, cebolla, chile dulce y la sal. Deje hervir por unos 5 minutos, retire el tomillo (y el apio si no le gusta cocinado). Añada la yuca, papa y zanahoria peladas y picadas en trozos; baje a fuego medio, añada la salsita de tomate, para que se vayan cocinando las verduras y todo forme un buen sabor. Rectifique al final.
Mientras prepara los patacones: pele los plátanos, pártalos en rodajas de unos 3 cm, colóquelos en agua, séquelos y en un sartén con aceite caliente ponga cada rodaja a dorar por ambos lados. Retírelos y aplástelos con una pataconera o bien con plástico y entre 2 platos se aplanan. Al aceite de nuevo a dorar. Escurrir en papel absorbente.

Servir la sopa con un par de patacones coronando y los demás a un lado, junto con el rábano partido en rodajas, para ir añadiendo al caldo y que no se suavicen mucho. Y si su gusto le permite, añada los patacones dentro del caldo desde antes y disfrute de esta rica sopa. Un chorrito de jugo de limón y le cuento que tiene usted una gran receta!

jueves, 9 de diciembre de 2010

sopa negra

Los frijoles se convierten en ingrediente estrella al usarlos en la tradicional sopa negra.

Ponga en agua a remojar durante unas 4 horas antes 1 kilo de frijoles negros. Cambie el agua al menos una vez. Al tiempo lávelos con agua limpia y ponga a cocinar en agua que los tape por completo. Añada una ramita de orégano, 1 tallo de apio, 4 ajos, 1 cebolla partida en mitades y 1 chile dulce sin semillas. No use condimentos, solamente ½ cucharadita de sal. Incorpore 2 plátanos verdes pelados y partidos en mitades

Si lo hace en olla convencional puede durar hasta 1 hora, en olla de presión en 20 minutos estarán listos, contados a partir del sonar de la válvula. Al estar, retire los vegetales.

Saque la mitad de los frijoles escurridos y licúelos con 1 poquito de culantro, 1 taza del mismo caldo y 2 cucharadas de salsa tipo inglesa.


En otra olla sofría cebolla, chile dulce, apio y tomillo. Agregue ½ taza de pasta de tomate. Incorpore la parte licuada y el resto de los frijoles con su caldo, así como los plátanos. Condimente a su gusto con más sal, cominos, pimienta.

Deje calentar hasta hervir y sirva en una taza la sopa, añada 1 huevo duro y un trozo del plátano.

Puede acompañar con arroz blanco adicionalmente.
O bien, servir la sopa y decore con natilla.

EL SIGUIENTE ES UN VIDEO DONDE MI HERMANA SIRVE SU SOPA DE FRIJOLES, PARA QUE SE ILUSTREN MEJOR


martes, 2 de junio de 2009

Sopa con Torta de Huevo


Siempre se ha dicho que las sopas curan cualquier mal, hasta los del alma, pero además de esta fama son deliciosas y aportan la cuota de fibra y minerales necesarias para el organismo. Una sopita de pollo le saca la gripe y una de vegetales blandos le ayuda con su dieta. Se convierten en el alimento ideal para los días fríos de invierno, aunque existe una nueva variedad de recetas frías e incluso a base frutas.

Cuando se preparan con carne conservan en el caldo las sustancias nutritivas de las mismas y con las verduras con que se elaboren, son indicadas para niños, personas que realizan gran desgaste físico y los convalecientes. De hecho las sopas figuran entre las primeras preparaciones culinarias que se conocen y siempre han seguido un mismo patrón. Son la antesala de una comida completa. Aunque depende de la sopa, ya es completa por sí misma.

Eso sí, no hay como la sopa de las Abuelas. La sencillez y complemento hacen de esta receta una ocasión digna para recordarlas. Un caldo aromatizado con cebolla, pimiento, un pedacito de apio, luego complementado con zanahoria picada, papa y chayote. A decir verdad, más caldo que verduras. Apenas a fuego medio bajo, para que todo se cocine despacio hasta que las verduras estén suaves. Les huele? Mm rico verdad! Un rollito de cabello de Angel quebrado (fideos), la pizca de sal y quizá un tantito de comino. Entre más sencilla mejor.

El detalle perfecto es una torta de huevo. Simplemente se baten un par de huevos con sal, se vacían en un sartén caliente apenas pintado con aceite y se tapa. Al minuto se le da vuelta, se tapa de nuevo. Se cocina muy rápido. Se retira a un plato y se parte en trocitos.





Es el momento perfecto. Se sirve la sopa caliente y se corona con pedazos de torta de huevo. A disfrutar. A muchos ticos nos gusta el aguacate con caldo caliente. Así que ahí va un pedacito también. Gracias abuelas por la herencia de tan rica sopita!





lunes, 3 de noviembre de 2008

sopa de frijoles Coronado

Yo nací en San Isidro de Coronado, un lugar montañoso a tan solo 10 km de la Capital San José. Es una zona lechera por excelencia, con pastos verdes todo el año, dado que su altura y clima húmedo favorecen el paisaje. Ayer en la celebración del día de los muertos nos hemos reunido en familia, luego de visitar el cementerio y hemos disfrutado de una sopita de frijol, en la versión simple de mi hermana Ana María.



Se cocinan los frijoles luego de estar en remojo algunas horas en agua, condimentados solo con un poco de sal, tomillo y culantro de coyote. Se le agrega plátano verde a cocinar en su caldo para que tome sabor y color. Aparte se cocinan huevos duros. Por otro lado tenemos una mezcla de cebolla, chile dulce (pimiento) rojo, culantro, pizca de sal, todo bañado en jugo de limón ácido.

Se sirve en tazas, los huevos, frijoles con caldo y plátano. Y aquí la opción de ponerle una cucharadita de las especies picadas. Créanme que le da un rico sabor y un toque diferente. La llamada sopa negra, es la versión donde se toma al menos una taza de los mismos frijoles y su caldo y se licuan. Se regresa a la olla para dar un toque más espeso al caldo, por eso esta le llamamos solo "Sopa de Frijol". En el video mi hermana sirviendo la sopa: