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martes, 28 de febrero de 2023

frijoles chicharrón

 Chicharroneando!

Arrocito fresco, frijoles recién puestos con su caldito, y como buenos Ticos le arrimamos macarrones y su huevito duro. Toda una combinación que disfrutamos muchos en Costa Rica.

Les comparto la idea de agregarle un par de pedacitos de chicharrón de concha al caldo cuando ya los frijoles están listos y dejarlos un ratico para que se suavicen un poquito, pero no tanto, para que no pierdan ese toque crocante y le aporte ese "cronch" al disfrutar.

Receta y 📸 de Steven Marín 🇨🇷


sábado, 31 de julio de 2021

frijoles frescos fideos

 

Yo no vengo a ver si puedo, sino porque puedo vengo,

y a falta de una olla de carne con frijoles frescos y fideos me entretengo! 

Esta es una combinación muy costarricense. Preparar pasta y combinar con frijoles recién cocinados (frescos). Los frijoles rojos, uso 400 gramos en agua los pongo a remojar por 2 horas. Los cocino en olla de presión, con ajos, ramita de orégano, 1 cebolla y medio chile dulce, 1 cucharadita de sal y 2 hojas de culantro de coyote. Un plátano verde "pintón", por 25 minutos exactos.

Pongo agua a calentar con sal, aceite y orégano seco. Ahí mismo desde el inicio 1 tomate grande con una incisión en cruz sobre la cáscara. Cuando el agua empieza a hervir, saco el tomate, le retiro la cáscara y lo pico bien. En el agua pongo la pasta a cocinar.

Cuando ya está al dente, escurro y reservo 1 taza de ese caldo.

En la olla sofrío cebolla, chile, ajos, añado el tomate picado, el agua reservada, 1 cucharadita de azúcar y pizca de sal. Achiote, culantro y hojas de espinaca. Dejo unos minutos, añado la pasta escurrida y dejo apenas que se tomen sabores y listo! 🇨🇷😋


sábado, 12 de septiembre de 2020

frijoles remolacha

Frijoles con remolacha


Quizá sea de la práctica común de muchos hogares, pero también estoy seguro que para algunos podría resultar nuevo. Al menos para "variar" como quien dice.

Cuando vaya a cocinar los frijolitos rojos de preferencia, añada al mismo tiempo, una remolacha partida en mitades (o en 4 si es grande). En olla de presión por ejemplo, 1/2 kilo de frijol, se cocina en 25 minutos. O en olla convencional ahí lo va midiendo hasta suavizar. Con los "olores" (especias) que acostumbre.

Cuando los frijoles están, el caldo habrá tomado un color muy bonito, pero sobre todo muy sabroso y cargado con propiedades de la misma remolacha.

Por su parte, la remolacha toma su gusto y se aprovecha al cocinar 2 ingredientes al mismo tiempo. Ya para servir acompañe los frijolitos con caldo, un poquito de arroz, huevo duro y lo que tenga por ahí. Por su parte la remolacha la prepara en ensalada. Yo la parto en tajadas así fresquita, le pongo un chorrito de vinagre balsámico y me queda una combinación de sabor bastantes simpáticos. 

domingo, 16 de agosto de 2020

sopa negra hombre completo

Sopa negra de hombre completo

Hace algunas décadas, cuando tenían gran apogeo las cantinas en Costa Rica (bares de pueblo), las bocas constituían uno de los grandes atractivos.

La "patrulla" por ejemplo, una combinación de arroz y frijoles, dado que los vehículos policiales eran blanco y negro. Los ravioles de cantina, que incluyen cerveza, pozol, mondongo, y varias otras eran las delicias de las cocinas.

También se ofrecía sopa negra, pero si el cliente pedía "sopa negra de hombre completo" pues se la hacían acompañar de 2 huevos duros y plátano maduro. Hoy con esta combinación de arroz y frijoles frescos, (que no es sopa negra) pues les comparto de esas anécdotas de antaño.


Ahí si gustan lo acompañan con un "peinado pa' trás con sétima provincia! En vocablos o costarriqueñismos, el peinado pa' trás, se refiere a los tragos (hoy shot), que se toman de una sola vez, girando la cabeza con fuerza hacia atrás. Y la "sétima provincia" se trata de Limón, nombre de la Provincia número 7 de Costa Rica. 

martes, 3 de marzo de 2020

sopa negra con poró


Los árboles de poró están en plena floración estos días. Los "cuchillitos" que le decimos a estas flores, se debe a la forma de espada que tienen (machetes). Los pétalos son comestibles y se los puede usted añadir a un picadillo, cuando hace tortas de carne ahí también los integra. Crudos son menos amargos y mantiene bien su color. Los puede añadir picados en ensaladas.
Cocina Costarricense les sugiere preparar la sopa negra y añadirlos al final, justo al momento de servir. La receta va así: deje en remojo unas 3 tazas de frijoles negros durante varias horas. Cambie el agua un par de veces. Coloque en una olla con suficiente agua que los cubra y sobrepase, añada cebolla, chile dulce, ajos y 1 pizca de sal. Deje cocinar hasta que estén suaves los frijoles.
Saque una cucharada sopera de frijoles y los licua con un poco de su propio caldo. Cristalice aparte en otra olla: 1 cebolla con mantequilla, añada el licuado, condimente con 1/2 cucharadita de sal y otra de azúcar, comino o salsa inglesa y deje hervir para que espese un poquito. Apague el fuego, complete con un poquito de culantro picado una ramito de flores del poró, solo pétalos, picaditos.

Sirva en una taza la sopa, acompañe con guineos cocinados y huevo duro. Decore con más cuchillitos, acompañe con arroz y disfrute. ❣️🇨🇷
*los guineos (o plátanos verdes) los puede cocinar desde el inicio con los frijoles, o con 1 taza de frijoles ya cocinados para que le queden negritos*

jueves, 5 de diciembre de 2019

frijoles negros con pezuña




Disponga de 1 kilo de frijoles, lávelos y déjelos en remojo al menos 8 horas. Cambie el agua ocasionalmente. Al tiempo llévelos a cocinar en olla de presión, en agua suficiente, 1/2 kilo de pezuña de cerdo y agregue ajos, culantro de coyote (bastante, este es el típico sabor que sobresale), tomillo, orégano, cebolla y chile dulce. 

Es una receta muy recomendada para hacer en olla de cocimiento lento por 8 horas. O deje cocinar entre 20 a 30 minutos según la potencia de su olla presión. Sino, en olla convencional, hasta que todo esté suave. Antes de servir añada culantro picado y listo. Acompañe con arroz blanco recién hecho. 



jueves, 18 de febrero de 2016

tayuyos


El término tayuyos se refiere en el vocabulario costarricense a "lío" o "envoltorio". Estar "envuelto en una determinada situación". Tayuya por su parte se refiere a una porción de comida envuelta en tortillas de maíz, como por igual se le dicen "gallos", pero más pequeños o más estilo rollos.

Entre la variedad de tamales que se preparan en Costa Rica, se encuentra esta receta que es la versión para “bocas” de los tradicionales tamales mudos. Se destaca por ser de un tamaño muy pequeño (minis-tamales) y por usarse papel de aluminio en lugar de la hoja de plátano.  Justo por estas características, mucha gente se refiere a ellos como tamales tayuyos o tan solo tayuyos.

Justo este mes de diciembre que se llevan a cabo tantas reuniones familiares y de amigos, que se cierran tiempos académicos y laborales, que es tiempo de compartir y regalar, nada mejor que hacerlo con presentes comestibles y esta receta nos salva la tanda.

Se prepara la base con masa de maíz, al que se le mezcla puré de papa y consomé de pollo diluido en agua tibia, o bien, se va añadiendo caldo preparado para obtener una masa manejable. El caldo o líquido a usar debe estar bien condimentado, con salsa tipo inglesa, cominos, pimienta molida o gotas de tabasco.

Se parten cuadros de papel aluminio, y se coloca una pequeña cucharadita de masa. Se le cubre con un poquito de frijol molido (de lata o preparado casero) y un pedacito rectangular de queso (de su elección, pero que no sea cheddar, pues este se derrite).Otra opción es rellenarlos de frijoles "arreglados", es decir majados y aliñados con especias y colocar una tirita de chile dulce arriba.



Lo bonito de la receta viene aquí. Deben cerrarse cada tamalito uniendo los extremos del papel, de manera que vaya cerrando bien para que no se meta el agua, y queden en forma de confitura, primero el lado màs largo y luego las puntas. Si lo considera necesario puede usar doble forro de papel; pero no se amarra.
Luego se ponen en una olla con agua fría, que vaya calentando hasta llegar a hervir. Un consejo es colocar un objeto pesado sobre los tamales, pues tienden a “flotar” y son propensos a romperse o que se les introduzca mucho el agua. Bien puede ser otra tapa de una olla más pequeña.

En cosa de 30 minutos pueden estar. PERO mucho cuidado, pues el aluminio conserva bastante calor, por lo que DEBE DEJAR ENFRIAR casi por completo (tibios) para abrirlos. Pueden consumirse tibios o frios ya sin el papel. Como buen tico, tengo que agregar que el sabor no será nunca el mismo que hechos con hojas de plátano, pero esta es una bonita y diferente forma de preparar estas boquitas. Provecho!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

rabo negro


La cola de res o rabo, es uno de los cortes de carne que a muchos llama la atención. Por la suavidad de la carne y su combinación con el hueso central. Es común prepararlo hervido en sopa con verduras, en salsa de tomate y horneado. Aquí les comparto esta singular receta con aire caribeño y su picantito, pero con una presentación singular por cocinarse con los frijoles negros, que le dan su particular color.

Lavar bien el rabo (cola de res), eliminar la parte externa de grasa. Poner a cocinar el rabo en  olla de presión por 20 minutos con agua y olores. Al tiempo sacar y terminar de desgrasarlo. 
Aparte escoger bien frijoles negros, mantener en agua por unas horas y cambiar la misma varias veces si es posible. Ponerlos en agua hasta cubrirlos con 1 rama de tomillo, apio, orégano, 2 chiles panameño entero (picante), 3 ajos, 1 cebolla, 3 bananos verdes y ¼ cucharadita de sal. Incorporar el rabo precocido y cocinar en olla de presión por apenas 10 minutos al sonido de la válvula. Que queden muy al dente los frijoles y se termina de cocinar el rabo.
Destapar, retirar hierbas  y añadir 1 taza de leche de coco. Poner  a fuego medio hasta que alcance de nuevo la temperatura y listo. 
Servir con arroz blanco. Se puede acompañar con otras verduras cocinadas por aparte, como papas, yuca si lo desea. 

jueves, 9 de diciembre de 2010

sopa negra

Los frijoles se convierten en ingrediente estrella al usarlos en la tradicional sopa negra.

Ponga en agua a remojar durante unas 4 horas antes 1 kilo de frijoles negros. Cambie el agua al menos una vez. Al tiempo lávelos con agua limpia y ponga a cocinar en agua que los tape por completo. Añada una ramita de orégano, 1 tallo de apio, 4 ajos, 1 cebolla partida en mitades y 1 chile dulce sin semillas. No use condimentos, solamente ½ cucharadita de sal. Incorpore 2 plátanos verdes pelados y partidos en mitades

Si lo hace en olla convencional puede durar hasta 1 hora, en olla de presión en 20 minutos estarán listos, contados a partir del sonar de la válvula. Al estar, retire los vegetales.

Saque la mitad de los frijoles escurridos y licúelos con 1 poquito de culantro, 1 taza del mismo caldo y 2 cucharadas de salsa tipo inglesa.


En otra olla sofría cebolla, chile dulce, apio y tomillo. Agregue ½ taza de pasta de tomate. Incorpore la parte licuada y el resto de los frijoles con su caldo, así como los plátanos. Condimente a su gusto con más sal, cominos, pimienta.

Deje calentar hasta hervir y sirva en una taza la sopa, añada 1 huevo duro y un trozo del plátano.

Puede acompañar con arroz blanco adicionalmente.
O bien, servir la sopa y decore con natilla.

EL SIGUIENTE ES UN VIDEO DONDE MI HERMANA SIRVE SU SOPA DE FRIJOLES, PARA QUE SE ILUSTREN MEJOR


domingo, 10 de octubre de 2010

frijoles toronto

Una de las virtudes de vivir en Costa Rica, es que todos los fines de semana se realizan las ferias del Agricultor. Es el punto de encuentro directo entre agricultores y compradores, sin intermediarios. Todas las verduras frescas y a bajos precios. Yo visito la de Tres Ríos, donde resido, y siempre voy con ojo de águila, determinando algún color, textura o “algo” que me llame la atención.

De ahí he conocido varias cosas, como las frutas Arazá y mangostán. También nuevas variedades de berenjena, el romanescu y otras. Hay un puesto que venden frijoles, blancos, negros, rojos, tiernos y algunas variedades, como el chiwis y los terciopelo. Hace poco me llamaron la atención estos que presento aquí. Son casi redondos, más grandes que los tradicionales, de una base blanca, artísticamente decorados en tonos rosa. Cuando pregunté su nombre, el vendedor me digo que eran frijoles Toronto. Bueno, no los conocía, quería probarlos y me los llevé. No he encontrado información en la Red sobre ellos, deben tener su propio nombre y localmente se les conoce así.

De lo que sí les puedo asegurar es que son muy fáciles de preparar. Son como frijoles tiernos, que al cocinarse con el agua caliente desaparece el “vareteado” de sus colores y se tornan uniformes en un tono lila, morado claro. Y muy ricos también!

Compré 1 kilo, pero decidí hacer 2 recetas (1/2 k para c/u). Así que puse a hervir agua, con cebolla y chile dulce partidos a la mitad, ramita de orégano, tomillo, apio y unos ajos. Al hervir se incorporan los frijoles y se dejan cocinar unos 15 minutos a fuego alto, luego se reduce a medio y se le agrega 1 cucharadita de sal y comino. Se tapan y se dejan otros 10 minutos. Le incorporé unos trozos de costilla de cerdo ya cocinada en un buen caldo de hierbas y especias, con 1 par de tazas de caldo de la carne. Otros minutos más a que se tomen sabores y listo.

Esto se convirtió en una rica boca, servida con una base de arroz blanco, los frijoles con caldo, la carnita, decorado con culantro y un trocito de limón ácido.
Algo más tenía que preparar, así que usé el otro ½ kilo para una ensalada. Lavar y cocinar los frijoles en agua hirviendo, por unos 15 minutos, añadir la sal y dejar suavizar. Escurrir y dejar enfriar.

Aparte una cebolla morada partida en juliana, bañada con aceite de oliva y vinagre balsámico. Rociar un poquito los frijoles con “sazón completa” (condimentos), y mezclar con la cebolla. Añadir una lata de atún ahumado escurrida (o el de su preferencia), combinar todos los ingredientes y llevar a refrigeración hasta el momento de servir.

Luego se puede presentar en porciones individuales sobre hojas de repollo verde.



Las hojas de repollo o col morado, le dan una presentación diferente y complementaria.

Estos frijoles “Toronto” dieron para complacer con su arte visual y luego transformarse en gustos al paladar. Si los ve por ahí aprovéchelos y si los conoce con otro nombre, avíseme!

miércoles, 4 de agosto de 2010

batallón rojo

Y diay? Cómo anda el frijol? … esta frase entre los campesinos costarricenses, se interpreta como “cómo está el negocio?”. Por igual podría escuchar “componerse el frijol”, que se entendería como mejorar la situación económica o alegrarse en una celebración.

También hay un dicho popular en Costa Rica que dice “el que menos puja, echa un frijol”, al referirse que aún el más inútil hace algo y si se aplica en el contexto de juegos, equivaldría a “el que menos suerte tiene, lleva una buena jugada”.

Cuando leemos el término batallón, inmediatamente se piensa en algo grande, en armamento, soldados y fuerza! Pues es justamente este plato de frijoles rojos, que no entran solos al caldo o campo de batalla del hambre del comensal, sino que se arman con un poco más de ingredientes, para hacer frente de tan gustoso encuentro.

La receta la podría entender como una cazuela, guisado, guiso y hasta sopa de frijoles rojos. Pero muy diferente, de una mansa y tradicional sopa de frijoles. Si desea prepararla requiere de todos estos ingredientes:

500 gramos de frijoles rojos tiernos, los cuales se lavan y se ponen a remojar por 2 horas y se cocinan en agua apenas que los tape, por ser tiernos en olla convencional se cocina en menos de 1 hora. No deben quedar muy suaves. Al estar se les añade 1 cucharadita de sal y se dejan reposar con el fuego apagado.

Previamente se habrá condimentado ½ kilo de posta de cerdo, partida en trocitos, con salsa tipo inglesa, 1 cucharada de mostaza, 1 de salsa de soya, el jugo de 1 limón, sal y pimienta al gusto.

En una olla grande se sofríe 1 cebolla, 1 chile dulce, 1 tallo de apio, 2 ajos (todo partido finamente), al cristalizar se añade la carne y se deja sellar bien. Se incorpora 1 plátano verde partido en rodajas, 1 yuca pelada y partida en trocitos. Se agrega 1 litro de agua y se condimenta con 1 ramita de tomillo, orégano, hojita de laurel, 2 sobres de consomé de res y 3 cucharadas de salsa de tomate preparada (puede ser picante). Se tapa la olla y se deja hervir unos 30 minutos hasta que suavice carne y verduras.


Al tiempo se le incorporan los frijoles y algo de su caldo, se le añade 2 tazas de repollo picado en tiras y 1 rollo de culantro picado. Se deja hervir de nuevo. Rectificar sabor o condimentar más si fuera necesario. De esta forma se habrán añadido una milicia de ingredientes y tendrá el batallón al frente.

Así pueden enfrentar cualquier adversario, pero si lo cree necesario, ármese con 1 taza de arroz blanco por comensal y la batalla habrá sido ganada.


Quién dijo miedo? sí... se anima? arrímele unas tajaditas de aguacate, pico de gallo o tortillitas tostadas...qué más? No importa, con ésto, a cualquiera se le "compone el frijol"

miércoles, 23 de septiembre de 2009

mermelada de frijol

Los frijoles (Phaseolus vulgaris) son uno de los alimentos más antiguos que el hombre conoce; han formado parte importante de la dieta humana desde hace miles de años. Tienen diferentes acepciones según países o regiones. Frijoles, frejoles, judías, porotos, chingadillas, granos, pochas, fabas, chícharos, caraotas, alubias o habichuelas, todos, el mismo, son las semillas comestibles de la familia Fabáceae. Es una planta anual originaria de Centroamérica y Suramérica que se cultiva en todo el mundo en sus diferentes variedades.

Haciendo una mirada retrospectiva, he colocado como diez recetas con ellos. Todas las versiones saladas han sido asimiladas de forma inmediata, pero cuando he preparado los postres con frijoles, además de las respuestas sorpresivas, la idea de probarlos dulces no combina en la mente. Hay que degustarlos de verdad, para darse cuenta de lo rico que son como dulce. Así que esta jalea de frijol negro no podìa quedarse sin figurar aquí. Engañe a los güilas (niños), déselas sin decir de qué es y ya verá los resultados.

Para preparar un frasco mediano se necesitan unos 400 gramos de frijoles, previamente cocinados sin sal o condimentos, ni especias. Se licuan o procesan con 1/4 de taza de leche evaporada para obtener un puré blando.

Aparte en el fuego se colocan 650 gramos de azúcar, clavo de olor y canela en polvo y 1/4 de taza de agua. Se deja hervir y entonces se añade el puré de frijoles. En todo momento hay que estar moviendo la mezcla con cuchara de madera. Aproximadamente entre 10 a 15 minutos a fuego medio. Se alcanza el "punto" cuando se logre ver el fondo de la olla.

Previamente se han debido tostar unas 3 cucharadas de ajonjolí sobre un sartén y con esto se baña la mermelada. La puede poner sobre un recipiente a enfriar, o bien la envasa en un frasco o varios pequeños. Esto cuando haga bastante, por que con estas cantidades, apenas es de arrimarle una galletas sodas y vénganos tu reino...

domingo, 5 de julio de 2009

Frijoles con carne Guipipía


Guipipía es un grito típico del campesino de la provincia de Guanacaste, en el norte de Costa Rica, que lo expresan para denotar alegría , se hace una extensión en la “i” final, con un guipipiiiiia.. y se complementa en respuesta con otro grito de uyuyuy bajura!

Es el grito de trabajo del sabanero, es el sonido de entusiasmo y esfuerzo. Es el símbolo del jinete sobre su caballo que va arriando el ganado; del novio que acaba de recibir un “sí” o de cualquier otra emoción que lo haga sentir bien.

Hoy en día es muy común escucharlo de los bailarines en los bailes folclóricos, y en respuesta del público en las corridas de toro a la tica. Pero Guipipía también es seudónimo del blog de una tica, su blog FOOD JUNKY presenta recetas también de Costa Rica y tiene la particularidad de que ella hace crítica sobre los lugares que visita, restaurantes y cafés. Justo de este blog me traje esta receta de frijoles con carne, que ella tiene bajo el nombre de CHILI DE NATALIA (Nat es la autora de la receta) y en mi versión los he bautizado como Frijoles Guipipía, creo que el orden del procedimiento lo hice al contrario, pero estoy contento con el resultado.

Así va la receta. Ingredientes básicos ½ kilo de carne mechada, ½ de frijoles rojos cocinados, 2 tomates, especias y condimentos. La carne se adoba desde un día antes y luego se cocina en olla de presión unos 45 minutos con poco agua y especias (ajos, cebollas, chile (pimiento), apio, tomillo), hasta que esté suave, se pone en forma de posta, pero al cocinarse se deshilacha y se reserva con todo y caldo. Los frijoles deben estar cocinados también previamente, me antojé de los rojos.



En una olla aparte con un poquito de aceite o margarina, se fríe cebolla y chile dulce, se agregan los tomates picados y se deja que espese. Se condimenta con cominos, salsa tipo inglesa, pimienta y sal. Se añaden los frijoles para que vaya tomando sabor, y finalmente se añade la carne y algo de su caldo. Un poquito de tiempo más para que todo hierva y listo para servir. Si les gusta el sabor picante, se le puede poner hojuelas de chile picante al sazonar la salsa y le dará el sabor clásico de esta receta.

Yo los serví con queso encima y con acompañamiento de arroz blanco y unas tortillas caseras. No obstante, no pude resistirme volver a probarla y la intenté de nuevo con frijoles blancos. Esta versión si la coroné con tomate picado, culantro, queso y aguacate. Vaya boca he descubierto!

Frijoles blancos o rojos
nos quitan cualquier antojo,
desde esta tiquicia mía
disfruten con un Guipip Guipip Guipipiiiiiaaaa!







jueves, 21 de mayo de 2009

pan de frijoles


Los frijoles son parte fundamental de la dieta nutritiva en Costa Rica. Prácticamente son el complemento de toda comida, desde el desayuno, almuerzo y en la cena. Se ofrece en muchas recetas, como comidas completas y recetas tipo “boca” como entrantes, dips y dan su aporte en los postres de frijoles, como las gelatinas y budines.

Si su tendencia es disfrutar los frijoles en el concepto salado, este pan le ofrecerá una alternativa más para consumirlos. Su idea se genera del tradicional PAN DE ESPECIAS ó Pan de olores como le llamamos los ticos. Este destaca por la incorporación de cebolla, chiles, culantro, apio y otros picados en trocitos y que sean notorios en el producto final.

Así entonces los ingredientes para éste son: 1 Taza de frijoles cocinados sin sal y escurridos, 1 taza de harina, 2 huevos enteros, ½ taza de leche, ½ barra de mantequilla o margarina, 1 cucharadita de royal (polvo hornear), 1 taza de queso rallado, pizca de sal, de pimienta, comino u otro condimento de su preferencia; 1 cebolla, 1 chile dulce – pimiento- apio y culantro, todo finamente picado.

Se ciernen los ingredientes secos y se reserva. Con la batidora se mezcla la mantequilla, los huevos y queso. Se añaden las especias y condimentos; luego se incorpora la leche alternando con las harinas.

Se pasa a un molde previamente encerado y enharinado y se lleva al horno precalentado en 350° por espacio de 50 minutos. Se mide introduciendo un cuchillo al centro del molde y que salga limpio. Es importante cuidar el grado de sal que tengan los frijoles y el queso, así como la cantidad de condimento que se añada para no exceder su sabor.

Lo conveniente es dejar enfriar antes de partir. No obstante es muy sabroso comerlo a una temperatura tibia. Una vez frio parte mejor. Y aunque frio sabe bien, yo lo volví a calentar en el microondas apenas unos segundos para entibiarlo. Hagan la prueba y decidan si caliente o frio!



lunes, 11 de mayo de 2009

gelatina de frijol y uvas



Una receta lleva a otra. De una receta de “dulce de frijol” que tenía, la convertí en la GELATINA DE FRIJOL CON NARANJA que les presenté anteriormente. Y utilizando el mismo principio cambié algunos ingredientes y el resultado es esta Gelatina de frijol con uva. Ahora no sé cual me gusta más. Una con tendencia acidulce y ésta hecha un verdadero postre de frijol.

Otro detalle que me gusta es que es una receta muy práctica. Se cocinan frijoles negros solamente en agua hasta que suavicen. Luego se licuan con jugo de uva. (1 taza de frijol x 1 de jugo). Aparte se pone al fuego 1 ½ de azúcar con 1 taza de caldo donde se cocinó el frijol. Cuando espese se le añade lo licuado.

Mientras se disuelven 2 sobres de gelatina pura (sin sabor) en 1 taza de jugo de uvas para que esponje y luego de 5 minutos se diluye en el microondas y esto se incorpora a la mezcla de frijol. En un molde grande o varios pequeños se colocan uvas peladas y sin semilla y se incorpora la mezcla. Se deja enfriar a temperatura ambiente y luego se refrigera por varias horas hasta que cuaje.
Se puede decorar con uvas. Es otra forma de consumir este importante alimento rico en hierro y del diario vivir nuestro. Provecho.

lunes, 4 de mayo de 2009

Gelatina de Frijol


 De la canasta básica de Costa Rica, los frijoles constituyen un elemento vital. Por su bajo costo, por el contenido de hierro, y la versatilidad de recetas. Ya hemos repasado una sopita negra con ellos, unos tamales, nuestro diario Gallo Pinto y más.

Los postres con frijoles se están tomando su lugar en este blog. Sorpresa para mí y para muchos. Eso que tu cabeza no termina de conectar un clásico sabor salado, para imaginarlo en versión dulce. Para romper el mito, solo probándolo podrás darte cuenta del buen sabor que tienen y esta receta no es la excepción.

Los ingredientes son 1 taza de frijoles, 1 taza de jugo de naranja, 1 de azúcar, 1 astilla de canela, ½ cucharadita de ralladura de limón o naranja y 2 sobres de gelatina pura. Se prepara así de fácil.

Se cocinan los frijoles (previamente remojados) solo con agua y la canela. Cuando estén suaves se retira la canela. Se escurren y se licuan con el jugo de naranja.
Aparte se pone el azúcar a calentar con la ralladura de naranja y una taza del caldo donde se cocieron los frijoles. La preparación se mantiene a fuego medio sin dejar de mover. Cuando espese ligeramente se agrega el frijol licuado y se continúa moviendo hasta que se vea el fondo del recipiente.

La gelatina en polvo se pone a remojar en ½ taza de agua por 4 minutos. Al tiempo se diluye en microondas por 30 segundos y se incorpora a la mezcla. Se retira del fuego, se deja enfriar y se refrigera antes de servir.
Sería engañoso decirles que sabe mal. Es más, prácticamente sabe a naranja, solo que es una linda y negrita gelatina! Haga la prueba y cuénteme.


Una nueva receta surgió a partir de esta gelatina. La versión con UVAS. La puedes consultar dando CLICK AQUI.

jueves, 23 de abril de 2009

Budín de Frijoles "Caribeño"


Postres con frijoles? Sí…. Y saben muy bien. Doy Fe de que es cierto. Cuando fui pequeño los frijoles era uno de los alimentos que más detestaba. Me sabían a tierra, porque comí tierra en mis juegos y por que vivía mi infancia al aire libre. Mi frase era: “odio a los frijoles”. Luego con la adolescencia empecé a tomarle el gusto cuando los probaba “arreglados” con salsa, queso y que se combinan con tortillas tostadas. De hecho es una de las “bocas” más baratas y en toda fiesta y paseos familiares siempre aparecen los frijoles molidos.

De ahí en adelante, varias recetas con frijoles han desfilado por mi mesa. No obstante, los postres con ellos no habían llegado. Por ignorancia, porque no tenía recetas, porque no me los habían compartido. Pero gente saben qué? Ya tengo otras recetitas de postres! Y ésta que les muestro es un invento derivado de del BUDIN DE FRIJOL de mi post anterior. Eso le pasa a uno cuando hace una receta, quieres hacerla de nuevo y falta un ingrediente, porque te sobró algo de material y terminas disfrazando la receta. En el budín previo se añadían pasas, pero como ya no tenía le puse COCO y miren que me gustó más el resultado. Va la receta que es muy práctica.

Se mezcla en la licuadora 1 taza de frijoles cocidos solamente en agua, sin nada adicional, ½ taza de leche evaporada, ¼ taza del caldo de frijol, 3 cucharadas de azúcar moreno, ½ taza de miel de tapa, 2 huevos enteros, 2 cucharadas de mantequilla derretida, 3 cucharadas de harina, pizca de vainilla y canela en polvo. A esta mezcla se le añade coco rallado de forma envolvente y se pasa a una bandeja engrasada y enharinada previamente. Se lleva al horno a 350ºF (175°C) por 30 minutos, o hasta que al introducir un cuchillo salga limpio.

Aparte se prepara el almíbar, cocinando 1/2 taza de agua y 1/4 taza azúcar por 5 minutos, se retira del fuego y le añadí ¼ taza de una crema marca Lizano (licor) que se llama Cahuita, que tiene esencia de coco. El budín se punza con tenedor, aun estando tibio y se baña con este almíbar.



Se deja enfriar en refrigeración al menos unas 5 horas. Para servirlo le pueden decorar con más coco rallado. De veras que sí me gustó!

miércoles, 22 de abril de 2009

Budín de Frijoles

Los frijoles (Phaseolus vulgaris) son uno de los alimentos más antiguos que el hombre conoce; han formado parte importante de la dieta humana desde hace miles de años. Tienen diferentes acepciones según países o regiones. Frijoles, frejoles, judías, porotos, chingadillas, granos, pochas, fabas, chícharos, caraotas, alubias o habichuelas, todos, el mismo, son las semillas comestibles de la familia Fabáceae. Es una planta anual originaria de Centroamérica y Suramérica que se cultiva en todo el mundo en sus diferentes variedades.

Las recetas que les he presentado sobre su uso en la cocina de Costa Rica, van por el Gallo Pinto, desayuno nuestro de cada día, combinados en el Casado para el almuerzo, Tamales Mudos, Arrollados y Empanadas. Sin embargo existen Postres con Frijoles. Alguna literatura ha rescatado algunas recetas de antaño y por iniciativa de los departamentos de nutrición a nivel nacional y universitarios, nos dan muestra de estos.

La existencia de este blog, no es solo compartir una lista de ingredientes y procedimientos y nada más. Como decimos los “ticos” intento tirarme a pista y hacer la receta, para la muestra fotográfica y para saborear los mismos. Este es el objetivo final! Así que les comparto en este post un Budín o Pudín Negro, el cual se hace a partir de nuestros aliados diarios: los Frijoles.


Se necesita 1 taza de frijoles cocinados solamente en agua (nada de nada más). Yo he usado negros, pero asumo vendrá bien probar hasta con rojos. Una vez suaves se dejan entibiar o enfriar. Pueden estar frescos o no, no altera el resultado.
Aparte en el frasco de la licuadora se mezcla la taza de frijoles cocidos, ¼ de taza del caldo donde se cocinaron los frijoles, 1/2 lata leche evaporada, 1/4 barra margarina derretida, 1/2 taza de miel de chiverre (puede sustituirse por 1/2 taza de miel de tapa o panela), 2 huevos enteros, 2 cucharadas de azúcar moreno, 1/4 taza harina, 1 cdita. de jamaica en polvo, 1 cdita. de canela en polvo y 1 cda. cocoa pura en polvo.
Por otro lado se combinan ½ taza de pasas o arándanos con una cucharada de harina y estas se combinan con la mezcla anterior en forma envolvente. Se coloca en un molde engrasado y se lleva al horno a 350ºF (175°C) por 30 minutos, o hasta que al introducir un cuchillo en el centro salga limpio.


Mientras se prepara un almíbar para lo cual se coloca 1/2 taza de agua y 1/4 taza azúcar al fuego y se deja hervir unos 5 minutos. Se aparta la olla del fuego, se deja enfriar y se le añade ¼ taza de ron oscuro. El budín aun tibio se punza y se baña con este almíbar. Luego se refrigera unas 6 horas antes de servir. Simplemente una delicia.

viernes, 10 de abril de 2009

arrollados de frijol

 

Tener una dieta liviana para estos días, como lo es la carne blanca del pescado, hace que el organismo procese su digestión más pronto y de pronto surja la sensación de no estar del todo lleno, por ese sacrificio que se hace, y por ende algo de mortificación o molestia de un vacío exhibirá el cuerpo. Es quizá esa la razón de la “prohibición” de comer carnes rojas en Semana Santa. Darle un sacrificio al organismo, ofrecer este acto como señal de solidaridad con Jesucristo por sus ayunos y sufrimiento.

Llevar a cabo un ayuno, en señal de penitencia, de sacrificio, no es sinónimo de sustituir la carne por una cantidad elevada de manjares para hacernos sentir llenos. Pues no se estaría haciendo ningún tipo de sacrificio. Controlar el alimento es provechoso para la salud ya que lleva a la desintoxicación, no sólo del cuerpo sino del alma y eso es precisamente lo que busca el ayuno, buscar la conversión.

Comentaba en el post anterior, que para los que viven la Fe Católica, y sobre todo años atrás, ir a las procesiones de jueves y viernes santos es una obligación, por lo cual no hay mucho tiempo para cocinar. Por ende las comidas se dejaban listas desde la víspera. Otra de las razones es que el comercio estaba cerrado, así el pan y otros se tenían preparados. Uno de los platillos que se acostumbran aún hoy en Costa Rica son los tamales mudos, que es la preparación base de masa de maíz solo acompañado de frijoles (o bien solo papa), dado que no lleva ningún otro ingrediente como los tamales navideños, por eso se les denomina "Mudos". Esta es una receta que bien cumple el objetivo de hacer un ayuno, siempre y cuando no se excedan en la cantidad de tamalitos que se coman, por más ricos que estén...

Ahora bien, variando la presentación del típico tamal cuadrado, envuelto en hojas y amarrado con mecate o hilo, les presento esta otra opción, en forma de arrollado y con una presentación final diferente, bonita y muy práctica. Voy con la receta: Iniciamos "arreglando" frijoles negros o rojos, es decir en un sartén con poquito de aceite se sofríe cebolla, tomillo fresco, chile dulce (pimiento), apio y culantro picado, se añaden los frijoles y se condimenta con pizca de sal, cominos, ajo en polvo, pimienta blanca, salsa Lizano (tipo inglesa) y una cucharada de azúcar. Se mezcla y se deja secar un poquito de manera que quede una pasta manejable. Se reserva.
Por otro lado, se combina la masa de maíz (puede usarse en polvo como Masarica o Maseca), con puré de papas, unas cucharadas de manteca vegetal (derretida), se aliña con sal, consomé de especias, salsa Lizano. Se trabaja con las manos hasta que de la consistencia normal de tamales.

Listo ambos ingredientes, se extienden rectángulos de hojas de plátano (previamente suavizados con fuego), se hace una capa de masa y luego se cubre con frijoles. Se arrollan en forma de cilindro y se deja cubierto con la misma hoja. Luego este rollo se forra con plástico "film" de cocina, se le hace un nudo en cada extremo y se cocina en una olla con agua. Se deja hervir unos 50 minutos, se saca de la olla y se deja enfriar unas 2 horas para que la masa esté firme.

El rollo se parte en tajadas y es una gran opción para el café de la tarde, o bien como acompañante del almuerzo.

viernes, 23 de enero de 2009

cubaces con pezuña

Los Cubaces pertenecen al grupo de las leguminosas (como los frijoles, garbanzos, arvejas y soya), alimentos son la base diaria de la alimentación; proporcionan al organismo la energía necesaria para su buen funcionamiento y las proteínas vegetales para construir y reconstruir tejidos. A la lista de beneficios se agregan la disminución de los niveles de colesterol y triglicéridos, el combate del estreñimiento y hasta la prevención del cáncer de colon. Claro siempre complementados con una porción arroz, vegetales y carne.

En Costa Rica tienen gran demanda los cubaces cuando están tierno, pues además de su sabor, son más fáciles de cocinar. Si bien se pueden preparar en cualquier momento como los frijoles, se lucen más bien para ocasiones especiales o en “lugares especiales”. Así como los repartí para el rezo del niño, también los pueden encontrar en el menú de “bocas” de un bar o cantina o de un restaurante de comidas típicas.

Mi versión va acompañada de pezuñas de cerdo. Con 1 kilo de cubaces tiernos, se lavan y se reservan. Aparte se pone a cocinar unas 4 manitas de pezuña bien limpia, en agua con sal, cominos, orégano seco, ramitas de tomillo, apio, culantro de coyote, cebolla, chile dulce y ajos. Se agrega un par de elotes partidos en trozos. Puede ser en olla de presión o sin ella, se deja que el caldo se aromatice y que la carne esté suave.

Al tiempo se retira la carne del caldo y se agregan los cubaces. Se cocinan a fuego medio y semi tapados. Se mueve ocasionalmente, tratando de tener caldo suficiente siempre. Cuando están suaves, se les añade un par de zanahorias rayadas y se apaga el fuego. Se reincorpora la pezuña y se deja unos minutos tapado para que la zanahoria apenas suavice. Puede servirse con arroz blanco. Es una rica receta y muy típica de nuestra tierra!