San Nicolás (popularmente “Taras”) es el
distrito número 4 del Cantón Central de Cartago, en la provincia del mismo
nombre, Costa Rica. En este pequeño pueblo viví durante varios años,
disfrutando de su fresco clima y el sobresaliente paisaje del volcán Irazú que
le acompaña. De sus habitantes y sus
costumbres, sale el término “tareño”. Es justamente en Cartago,
donde también se dan ciertas recetas muy propias de la región, por algunos ingredientes
que se cultivan en la zona.
Tal es así el “maíz de harina”, maicillo
o maíz crudo; una variedad de maíz blanco, que al tostarse y moler, se
transforma en una interesante harina para preparar el típico “maíz crudo”
rosquillas y pan para la época de Semana Santa. De la zona también se da el
“chagüite”, un trago de licor casero con ingredientes secretos que a muchos
atrae.
Otra variedad es el maíz amarillo, de
mazorca grande y granos dulces. Poco se cultiva en la actualidad, por los
muchos permisos y requisitos a tener y por un alto costo que a veces no
compensa la producción. Es el tipo de maíz que venden en bandejas en
supermercados y ocasionalmente en algunas ferias. Solo que el maíz amarillo de
Taras es más dulce que los demás.
El término “cartucho” en su definición
más idiomática se refiere a una carga de pólvora envuelta en cartulina o
encerrada en un tubo metálico; un envoltorio cilíndrico que contiene dulces,
frutas o algún objeto de regalo. También se usa el término para indicar que es
un habitante de Cartago, la provincia, como sinónimo de Cartaginés. Y de forma
despectiva como adjetivo a un perro o persona, largo y flaco.
Una larga explicación para una simple
receta, pero que revienta en sabor y presentación con sello muy tico. El
cartucho tareño, es un pan de elote, envuelto en hojas de plátano, cerrado como
confitura y que se cocina al horno, al salir da una presentación de bombeta de
turno!
Esta receta no lleva harina. Nos la
comparte la Chef Mónica Medina Salas, vecina de Taras, que se dedica a la
repostería y que ofrece sus exquisitos productos en su página CHEF MO. Se
ocupan 20 elotes amarillos desgranados, leche la
necesaria, para ayudar a moler un poco el maíz pero no mucha apenas un chorrito
cada molida de maíz, 1 kilo de queso semi duro, 4 huevos, azúcar al gusto y apenas
una bendición de sal (una pizca).
Lo ideal es usar una máquina moledora,
donde se va moliendo partes de maíz y queso y le va añadiendo chorritos de
leche, “como para ayudarle” a la máquina. Cuando ya está todo molido, le añade
el resto de ingredientes. Debe trabajar rápido la receta, porque si lo deja
expuesto se pone agrio muy rápido.
Coloque porciones de la masa en hojas de
plátano soasadas, de manera que tenga la forma de cilindro (tubo) y cierre los
extremos con mecate como un confite. Lleve a horno a temperatura media por al
menos 30 minutos. La hoja tomará un color negro. Con un cuchillo o pincho de
madera punce atravesando las hojas y si sale limpio estará listo.
Deje enfriar y luego parta en rodajas con
todo y hojas. O bien abra y parta. Para acompañar el café, acompañado de natilla
o solo es una bomba de sabor!
1 comentario:
Cuanto gusto me produce leer introducciones llenas de cultura, el conocer productos y la gastronomía autóctona de las regiones de mi país que hasta ahora desconocía, generando en mi curiosidad y más interés en aprender.
Mientras leo la receta y con cada ingrediente visualizo en mi mente la realización de la misma, al final me quedo con un pensamiento…, su sabor solo puede ser exquisito.
He leído la entrada del maíz crudo, producto que también desconocía.
Gracias por obsequiarnos conocimiento, plantarnos la semillita, las ganas de llevarlas a la realización.
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