miércoles, 10 de febrero de 2010

ceviche de banano verde


Pele los bananos verdes y cocine en agua con sal durante unos minutes. Deben quedar al dente. No muy suaves. Los escurre y deja enfriar. Los parte en cuadritos y reserva. Aparte pique cebolla, chile dulce (pimentón), apio, culantro, todo bien finito. Los rocía un poquitín de sal, pimienta y los baña con jugo de limón ácido. Esto lo integra con el banano picado. Le añade mayonesa, unas gotas de mostaza y otras de vinagre.




Esto lo llamamos los ticos como ceviche de banano verde. Y aquí si estoy usando bananos, la fruta, que luego se madura y se consume como tal, dulce, en postres, panes y demás. Pero los agarramos cuando aún está verde y nos da esta receta que bien lo sirve uno para picar, por puro gusto, para un traguito o como complemento de una comida cualquiera.


Solo que estos bananos me los dieron los Ángeles. Sí señor!. El sábado 30 de enero me invitaron a visitar una pequeña finca en Los Ángeles Norte de San Ramón, en la provincia de Alajuela. Mi amigo Carlos Valverde tiene una propiedad con una hermosa casita y adjunto un rancho, con troncos de madera y un señor fogón. Después de dejar el sol en el centro de San Ramón, se dirige uno ahí para dentro ( ai p’entro), va viendo uno los campos abiertos, lecherías, ventas de queso y flores y luego de unos kilómetros entre neblina, de esa que apenas te deja ver los siguientes 200 metros y las vacas más cercanas, donde ya uno piensa que se perdió, justo ahí, estaba la cabañita.

Carlos nos tenía preparado un arroz con carne, en una super olla, a la que le pasó barro, para que no se le ahumara mucho, un pichel con aguadulce caliente y otro de cafecito. Ah…que rico, en ese friíto de la mañana era apenas lo que se necesita. Yo llevé unos gallitos de picadillo de papaya verde, unos tamalitos de frijoles para el café de la tarde y otros amigos llevaron tortillas con queso, pan fresco y un poco de cosas más.
A lo que vinimos, nos dimos la tarea de comer. Luego una buena caminata alrededor del lugar, donde tiene sembrado arracache, camote, caña de azúcar, la chayotera, claro los vástagos de banano, y unas bellas plantas que con ese clima, están siempre floreadas y de grata inspiración.

lunes, 8 de febrero de 2010

budín con tamarindo


El budín (pudín) es un postre o producto de repostería, que resulta de la combinación de algunos ingredientes y de restos de pan añejo en la forma tradicional. Prácticamente sigue un mismo principio, pan añejo, leche, huevos y azúcar. Por supuesto que un pedacito de budín es ideal para acompañar una taza de café o bien, servirse como postre.

El budín que les presento a continuación tiene su propio sello. Se hace con pan fresco y con pulpa de TAMARINDO. Esta receta la aprendí del programa de Viviana.

Para obtener 2 tazas de pulpa de tamarindo, se debe poner a cocinar 3 tazas de agua con unos 250 gramos de fruta de tamarindo, a calor medio por unos 10 minutos. Se cuela y se vuelve a poner el jugo al fuego y se le añade 1 ½ taza de azúcar blanca y 1 ½ taza de tapa de dulce (panela) molida o rallada, canela y clavos de olor en polvo, 1 taza de pasas y 2 cucharadas de jugo de jengibre rallado. Esto por otros 10 minutos, quitamos del calor y se reserva.

En esta receta usamos un bollo de pan baguette fresco (también puede ser añejo, no hay problema), se parte en tajadas y se moja con la miel de tamarindo.

Aparte se licua 1 ¾ taza de leche evaporada, 1 taza de leche corriente, 6 huevos, 1 cucharada de vainilla y 115 gramos de mantequilla derretida. Este licuado se le agrega al pan remojado. Se mezcla todo bien y se pasa a un molde engrasado, y se lleva al horno precalentado, a 350 º F por 1 hora o hasta que se dore y al punzarlo al centro el cuchillo salga limpio. Se deja refrescar antes de partir.


Por su jugosidad y sabor, se disfruta muy bien al servirlo tibio o a temperatura ambiente. Tiene un sabor dulce, pero con un acidito que hace salivar al primer aroma. Pruébelo y disfrute esta versión.


viernes, 5 de febrero de 2010

Mi delantal Torales


Recibir un presente siempre es un bonito detalle. Sobre todo cuando hay una ocasión especial, o de la persona de quien lo recibes.

Hoy viernes he recibido un delantal como regalo. Y es muy especial, por cuanto me lo envía una amiga a quien no conozco en la realidad, pero que la tecnología de internet me ha acercado a su amistad. Ella es Nelly Torales; Paraguaya, con residencia en Argentina. Y desde allá ha viajado mi delantal hasta llegar a esta tierra de Costa Rica.

Doblemente especial, por que además de enviarme algo que me identifica en mi pasión por la cocina, ha tenido la delicadeza de pintarlo ella misma a mano. Y añadido, se ha lucido con unas imágenes de dulce armonía musical, que casi logro oír el ritmo de lo que expresan sus personajes. Nelly se expresa en el arte en el diseño de carteras, pinturas y comparte muchas de mis formas de ver la vida.


Un regalo que sabia que venia en camino, que su preparación se dio desde diciembre y que emprendió viaje desde el 20 de enero....upsss! como ha costado que llegara. La ansiedad y emoción por ver mi presente. Pero al fin está conmigo. No tenía otra cosa en prioridad que llegar a la casa, fotografiarlo y estrenarlo.

Gracias Nelly, por un detalle tan lindo. Por tu amistad, por el fino detalle. Un abrazo a tu familia y recibe muchas bendiciones de LUZ en tu vida.

martes, 2 de febrero de 2010

tamales de yuca con carne

La yuca (o mandioca) es un ingrediente de uso común en la cocina de América Latina y muchas regiones del mundo. Muy versátil en la cocina. El pasado mes de enero presenté en este espacio una versión de TAMALES DE YUCA VEGETARIANOS . Donde el elemento relevante del sabor quizá es el huevo duro. Dado la exposición del mismo, he obtenido una nueva receta para prepararlos con carne. La información me la suministró la Ing. Marianella Gamboa, del Instituto Tecnológico de Costa Rica, a quien le agradezco tan valiosos datos, ya que al llevarlos a la práctica se han convertido en todo un éxito de sabor.

Para la masa se necesita 2 kilos de yuca pelada y sin venas. La misma se pasa por un procesador de alimentos o rallador, pero sin sobrepasar la consistencia de una masa. Se le añade 2 onzas de ajo molido, culantro picado, 1 cucharadita de achiote (colorante natural) derretida con 60 gramos de mantequilla, sal y condimento al gusto. Se va mezclando todos los ingredientes y se le va añadiendo poquitos de caldo de res, hasta obtener la consistencia de masa, pero no muy acuoso. Reservamos.

Los ingredientes del relleno son: - 16 oz de carne de cerdo, sin grasa, - 8 oz de jamón ahumado - 4 oz de tocineta - 1 oz de chile dulce (pimiento) - 2 oz de cebolla - 2 oz de culantro - 4 oz de pimientos rojos - 2 oz de apio - 1 oz de cebollines (todo bien picadito)- 4 oz de salsa de tomate - un poquito de agua si es necesario - Sal y pimienta a gusto.

En una olla o sartén se cocina la tocineta hasta que esté crujiente. Añada la cebolla, el apio, el chile dulce y los chiles rojos, cocinar por 3 minutos. Luego agregue la carne, el jamón, los cebollines y el culantro, cocinar hasta que se incorporen los sabores y la carne este doradita. Añada la salsa de tomate y mezcle. Cocine por unos minutos hasta que la carne esté bien cocinada. Sazone con sal y pimienta a su gusto. Deje enfriar o reposar antes de ensamblar los tamales.


Lo ideal es armarlos con hojas de plátano, (puede intentarlo con papel aluminio, encerado o especial para hornear) para lo cual se coloca una cucharada de la masa de yuca y encima otra de la carne.

Se envuelven al estilo tradicional del tamal, se cubre con otra hoja y se amarran con hilo en parejas. Se llevan a cocinar en una olla con agua hirviendo por unos 30 minutos. Al tiempo se escurren y se dejan refrescar antes de servir. Importante también indicar que se pueden conservar en refrigeración varios días. Pero para recalentarlos es mejor hacerlo en microondas.

Una versión especial para comer tamales, de yuca que rompe lo tradicional y con carne si es de preferencia. Haga usted también la prueba y convénzase de su sabor!


Escrito por Luis González en su blog COCINA COSTARRICENSE