viernes, 8 de febrero de 2013

arepas con cohombro

Las recetas simples no tienen porque ser monótonas o aburridas. Aunque se prepare algo rutinariamente, siempre hay una forma, un aire, sabor o inspiración para darle una nueva forma de disfrutar.

En el caso de las arepas costarricenses, que tienen una presentación similar a los "pancakes", preparadas con harina, leche, azúcar y huevo, el añadir un elemento adicional la luce especial. Se le puede añadir trocitos de fruta, chocolate, saborizantes, confitura, pasas.
En estos días se dejaron ver los cohombros, que dan su cosecha como para finalizar el año y por esa misma razón en otros tiempos se usaba para aromatizar las salas, incorporar dentro de los Portales (pasitos o nacimientos de navidad), para adornar y dar aroma. Esta es una variedad interesante, pues cuando está verde se puede comer como ayote (calabaza) y ya madura se disfruta como fruta fresca o servir como base para bebidas y postres. Se le conoce también como Pepino, cojombro, falso melón, melocotonero, melao.

Me regalaron una que trajeron de la Zona Sur del país, en el Valle Central cuesta mucho verlas. Así que habiendo preparado previamente un mousse (espuma), miel, refresco y batidos), intenté buscarle una nueva forma. Preparé un pan, una mermelada y estas arepas.
 Me fui por lo más fácil. Abrí un paquete de harina preparada para "pancakes", usé solo 1 taza, incorporé 1 cucharadita de polvo de hornear, 3 cucharadas de azúcar, 1/2 taza de pulpa de cohombro, mezcle bien y le fui añadiendo chorritos de leche hasta tener la consistencia deseada. Compacta, suave y lista para vaciar cucharadas grandes sobre un sartén con aceite caliente.
Se tapa y en cosa de 1 minuto empiezan a formarse las burbujas en la masa, los bordes se van a oscurecer y entonces es tiempo de darle vuelta para que se dore por el otro lado.
Así repetir este paso hasta completar la mezcla. Pueden salir unas 6 arepas pequeñas.

A disfrutarlas con miel de maple, jarabe, mermelada o la miel especial que hice con el jugo. Receta que les compartiré en una siguiente entrada. Una idea más para quienes tienen acceso a tan especial fruto de la tierra.

jueves, 7 de febrero de 2013

picadillo verduras con chorizo

En Costa Rica una de las recetas clásicas y de gran herencia es la Olla de Carne, que consiste en una gran sopa de verduras con carne de res. Se le conoce con otros nombres en el resto de América Latina

Hace muchos años, con la gran oferta de verduras que se da en nuestro país, era una receta que se hacía varias veces a la semana. Siendo así, que si no se gastaba toda, lo que sobraba al día siguiente se picaba y se mezclaba con cebolla, aceite y se convertía en un picadillo de verduras.

Ahora se hace como receta de domingo. Y es común que sobre. Curiosamente a veces solo queda verdura y no carne. Entonces recurre uno a un pedacito de chorizo para complementar.

La esencia es la misma, sofreir cebolla en aceite, una cucharada de achiote para dar color, añadir el chorizo sin la envoltura y dejar cocinar. Cuando esté liste se integran las verduras que hayan sobrado y antes de servir se le pone 1 chile dulce picado y 1 ramito de culantro.
Servido en tortillas o con arroz es un perfecto acompañamiento y una nueva receta.

martes, 5 de febrero de 2013

hígado encebollado

Un plato que tradicionalmente fue muy recibido en las mesas de Costa Rica y de muchos países. Con el tiempo moderno, cortes de carne y restricción hacia las vísceras se ha ido perdiendo. Por su sabor es apetecido por muchos, pero defrauda a otros... como muchas otras cosas más en la cocina.

Lo ideal para preparar un hígado suave es que sea de un animal tierno (ternero), sin embargo a veces se hace difícil que lo ofrezcan de esta manera. Así que la mejor recomendación es comprar uno que tengo un color bien encendido, rojizo  y no pálido.

Antes de prepararlo es mejor eliminar toda cobertura blanca (telilla) que se forme encima, evitando que se doble o quede duro. Luego hay 2 cosas importantes. Una es dejar reposar los bistec de hígado en leche. Añadir en este momento algún condimento, pueden ser hierbas secas, PERO NO use sal. La sal tiende a endurecer la carne (de cualquier tipo) pero el hígado se resiente si se le añade previamente. La segunda es no dejar cocinar demasiado.
Cuando ya haya estado en reposo, se calienta aceite en una sartén, se coloca cada bistec escurrido y se deja apenas a cambiar el color. En este momento sí se le pone sal, para que termine de dar su sabor. No es necesario dejar mucho tiempo al calor, es mejor sacarlos y mantenerlos tapados.
En la misma sartén con su aceite, se añaden 2 cebollas partidas en rodajas a cristalizar. Ellas tomarán el color ahumado de la carne, así como el sabor de los jugos.
Es opcional volver a introducir los bistec cocinados, de manera que la cebolla quede sobre ellos. Apenas a volver a tomar temperatura y servir. Un arroz blanco, puré de papas, patacones o servidos con tortillas, es lo clásico para disfrutar de la receta.

tortillas con harina de yuca


La yuca o mandioca es un tubérculo usado desde la cocina indígena, hasta grandes platillos servidos en restaurantes modernos. Tiene la particularidad de ser peligroso si se ingiere crudo. Pero una vez en contacto con el calor, se convierte en un excelente alimento.

Con yuca cruda rallada se pueden preparar postres, las tortillas conocidas como “bami” (ver receta), incluir en budines, panes y más. Ya cocinada también se convierte en tortas, pasteles y cremas o sopas.
Por medio de la empresa Morrjons S.A., se ofrece procesada en harina, al igual que otras harinas sin gluten. Así se puede incluir en repostería y ser sustituto de la harina común. Experimentando un poco llegue a elaborar estas tortillas que aquí les comparto la fácil receta.

Require 2 tazas de harina de yuca, 1 cucharadita de polvo de hornear, 1 taza de queso blanco rallado, pizca de sal, 1 cucharada de hierbas secas molidas, 2 cucharadas de mantequilla suavizada y ½ taza de leche agria.
Cernir harina con polvo de hornear. En un tazón poner el queso, añadir sal y hierbas, la mantequilla y leche. Ir añadiendo a pocos los ingredientes secos y mezclar (mejor con las manos) hasta tener una masa compacta pero manejable. Puede añadir un poco más de leche si es necesario. Forme bolitas, aplaste en forma de tortilla y fría en un sartén apenas barnizada de aceite vegetal a dorar por ambos lados.
Perfectas para la hora del café.