martes, 10 de septiembre de 2013

sopa fría de remolacha

Si bien es cierto que en Costa Rica nuestra alimentación es muy rica en vegetales, frutas y verduras, históricamente se ha seguido una línea tradicional en sus preparaciones. Integrar vegetales en platos calientes como sopas y picadillos. Pensar en sopas frías no es común. Pero les cuento que a veces es bueno refinar el gusto y dada la gran influencia de la globalización y el intercambio de información via internet, pues ahora se adaptan recetas en casi todas las regiones del mundo.

Como bien lo indica la Wikipedia, “se conoce como gazpacho a un tipo de preparación culinaria consistente en la elaboración de una sopa fría con ingredientes como el pan, aceite de oliva, vinagre y hortalizas crudas: generalmente tomates, pepinos, pimientos, cebollas y ajo.  El gazpacho ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de la historia culinaria española, pero en la actualidad pertenece a la comunidad mediterránea y se ha expandido por todo el mundo como un plato nacional español”.

El salmorejo a su vez, es una crema que se elabora mediante una combinación de miga de pan a la que se le incluye ajo, aceite de oliva, vinagre, sal, y tomates.  Debido al empleo del pan, su consistencia final es la de un puré, o el de una salsa, se suele servir con pedacitos de otros alimentos en su superficie como jamón, tostadas o trocitos de huevo duro.
 Así que adaptando estas recetas a nuestro terruño y con términos más a nuestro diario vivir, el resultado es una sopa fría. El detalles especial es el integrar remolacha, lo que dará un sabor y color más que especial. Creo que es una buena idea, para servir en porciones pequeñas, que sirva como entrada a un almuerzo.

La receta es simplemente licuar todos los ingredientes y servir. Tampoco es necesario llevar a refrigeración, considerando que algunos ingredientes puedan estar previo fríos. Licue 1 tomate grande, con 2 ajos pelados (o 1 cucharadita de ajo en aceite), 2 cucharaditas de aceite de oliva, ½ taza de vinagre balsámico, 1 pizca de sal. Cuando esté bien integrado, añada a la licuadora 2 remolachas pequeñas cocinadas y peladas partidas en cubos y 1 pedacito de pan (1 bollito salado) que es lo que dará una consistencia espesa. *Como dato personal, yo añadí 1 porción de pan de especias*. Rectifique el sabor, a mí me gusta el sabor del vinagre balsámico y le pongo un poquito más!

Esto alcanza para 4 porciones. Decore ya sea con queso rallado, tortillitas tostadas, pedacitos de huevo duro, croutones (pan tostado), tocineta tostada, perejil o a su gusto. 

domingo, 8 de septiembre de 2013

atol de elote

El maíz ha sido uno de los ingredientes que han acompañado la historia de América y que seguimos disfrutando hoy en día en miles de recetas. Entendemos por elote (del náhuatl elotl) a la mazorca de maíz que se mantiene en la planta que la produjo o recientemente cosechada, donde sus granos mantienen la humedad natural, así al hacer presión sobre ellos, brotará un tipo de leche.

Los elotes así tiernos, tienen un sabor dulce por lo que son especiales para hacer chorreadas y atoles y cuando ya está el grano maduro es necesario cocinarlo antes de emplearlo en recetas, como las típicas tortillas.
Curiosamente el atol, (que se refiere a una preparación espesa de leche junto a otro ingrediente, como avena, fécula de maíz, vitamaíz o algún polvo espesante) en esta combinación no requiere, pues el mismo maíz tierno  cumple esta función.  
Aquí la receta: Para cuatro porciones requiere de 4 elotes grandes tiernos. Desgránelos (se puede usar el filo de un cuchillo, raspando el elote) y licue con 1 taza de agua. Pase por un colador y el líquido resultante lo pone en una olla a fuego bajo y mueva en todo momento. Verá que rápido empieza a espesar, añada 1 taza de leche a poquitos, vainilla o canela en astilla  y deje que vuelva a hervir. Ponga 2 cucharaditas de azúcar y deje que tome consistencia de atol.

Sirva en tazas pequeñas y decore con canela en polvo. Tibio es una delicia. Igual lo puede mantener en refrigeración y servir de postre.

Cocine aparte en agua unos granitos de maíz, para que use de decoración. También puede añadir azúcar moreno o unas gotas de "amarillo vegetal" para dar un tono algo más encendido. Una receta que no toma mucho tiempo y nos regresa al sabor de nuestras raíces. 

jueves, 5 de septiembre de 2013

arroz arreglado

Es común entre el diario vivir, que cuando se elaboran los alimentos a veces nos quedan sobrantes. Pequeñas porciones de un solo ingrediente o varios. Lo que procede es guardarlos en tazas dentro del refrigerador.
Son justamente estas pequeñas porciones los elementos básicos, cuando necesitamos luego preparar de una comida rápida, pero que al mismo tiempo nos satisfaga visualmente y gustosamente.
A veces son las circunstancias, de cocinar para uno mismo, solo uno en función de comensal, máximo dos. A veces no queremos complicarnos mucho. Otras se hace tarde o bajo la excusa de ir gastando esos pequeñas dosis ahí guardadas.
Un ingrediente que casi siempre sobra es arroz. Añejo, de un día para otro. Blanco o con achiote. No importa. Este se convierte en el favorito de mezclar algo más y punto. Así de simple podriamos poner una sartén, echar un huevo, medio batirlo y añadir un par cucharadas de arroz frío. Dejar tomar calor y listo.

Si se tiene algo más, como embutidos (mortadela, salchichón, jamón) se parte en trocitos y se añade a la mezcla anterior. Le damos color quizás con unas hojas verdes de culantro, espinaca, pero sin que el plato demande mayor tiempo en su preparación y ejecución. Si es del caso, se le añade salsa de soya (china) o tipo inglesa (Lizano) para dar un sabor personalizado.

La opción con atún no pierde figura. En aceite caliente se critaliza una cebolla, chile dulce, añadimos el arroz añejo y finalmente una porción de atún enlatado. Una fácil receta que en cosa de 5 a 10 minutos estará lista.
Cuando se hace con intensión y contando con unos minutos más, el arroz con molida es otra versión, conocida también como "salvatandas". Se trata aquí de cristalizar los vegetales, añadir un poco de carne molida (de res de preferencia), dejar cocinar, mientras se va soltando la carne con un tenedor. Cuando cambia el color se le añade una pizca de achiote (colorante natural), sal y condimento al gusto y se sigue moviendo para que la carne se cocine bien y quede bastante suelta. Una vez en su punto se le agrega el arroz frío y esperamos a que ambos ingredientes tomen su temperatura y combinen entre ellos.

Se acostumbra a poner un poquito de culantro picado antes de servir, para dar color y el aroma que este ingrediente sabe resaltar. Cualquiera de estas combinaciones de arroz "con algo" es lo que en la Cocina costarricense llamamos arroz arreglado.

lunes, 2 de septiembre de 2013

ensalada de plátano verde

En Costa Rica seguimos teniendo la bendición de encontrar tantos alimentos que se producen en nuestra propia tierra, en cosechas tales que tenemos que inventarnos una receta cada semana para no aburrirnos de comer siempre un ingrediente de la misma forma. Entre estos está el plátano verde, también conocido como “plátano macho” o “hartón” en otras regiones.

Su mayor aporte es el almidón, por eso se debe cocinar antes de ingerir, pues crudo causa indigestión; se usa como una hortaliza en picadillos, frito, en sopas, sirve de base para los tradicionales patacones, se puede cocinar con cáscara, la que algunas familias también la incorporan picada en sus preparaciones. Crudo es amargo y mancha la ropa y hace una especie de goma en la piel. Pero ya cocinado se hace blando, suave y cobra uno de los mejores sabores.
Si el plátano se cocina en leña, el sabor es aún más rico! 
Las hojas del vástago, donde nacen los racimos del plátano, se usan para forrar los tradicionales tamales, para envolver distintas carnes, como pescados o pollo, brindando un delicado sabor que caracteriza la Cocina rústica. Hoy les comparto una receta que gusta mucho en mi familia, es especial para acompañar otros platos y en lo personal la disfruto como boca o entremés en reuniones familiares, fiestas y paseos.

Se cortan los extremos a cada plátano (3 unidades), se parten en mitades y se les hace una ranura a lo largo de la cáscara. Se pone agua con sal al fuego, cuando hierve se añaden los plátanos, se tapan y se espera hasta que la misma cáscara se empiece a desprender sola. Es el momento para escurrir, apartar y dejar enfriar. La textura del plátano será firme, pero ya estará cocinado y del sabor ideal para la receta. La cáscara se cae sola o le ayuda con un tenedor mientras está caliente. Una vez frío los plátanos, los pasa por la parte gruesa de un rallador.

Aparte mezcle en un tazón 1 cebolla, 1 chile dulce, 1 tallo de apio tierno, culantro, todo bien picado. Bañe con jugo de limón ácido. Añada un poquito de sal, cucharada de mostaza, mayonesa, poquito de salsa inglesa (Lizano), mezcle bien e integre 2 latas de atún con vegetales con todo y su aceite. *También puede añadir tabasco o chile en hojuelas si le gusta el picante*

Agregue el plátano rallado y combine bien todos los ingredientes. Rectifique sabor, si le hace falta más jugo de limón e incluso un chorrito de vinagre blanco. Luego mantenga una media hora en refrigeración antes de servir.  Perfecto para servir sobre tortillitas de maíz tostadas.


O bien caliente tortillas de masa pequeñas y sirva en cucharadas. Así me gusta mucho, pero igual, vale para acompañar su almuerzo si a bien lo tiene.