viernes, 19 de junio de 2026

Salmón

 


Salmón 

Entre la gran variedad de mariscos, el salmón lo considero como ese ejemplar "elegante". Aunque los filetes pueden contener algunas espinas, no es tan riesgoso como otros. La carne tiene un color tenue, especial, que va muy de la mano con su sabor. Al prepararse no impregna el ambiente y por el contrario su aroma invita a disfrutarlo pronto.

Los filetes los ofrecen en los supermercados, pero igual se pueden conseguir en marisquerías y mercados. Con solo sal y pimienta y apenas unos minutos previos a cocinarse se puede adobar. Al sartén o la plancha con el mínimo de aceite, se colocan primero con la piel hacia abajo, de manera que se vuelva firme y empiece a cocinarse a fuego medio bajo. El aceite se puede aromatizar con ajos apenas majados, con todo y su cáscara y unas rodajas de limón para que se mezclen todos esos ricos sabores.

Después de unos pocos minutos, se le da vuelta para que se cocine por ambos lados. Por lo general son cortes gruesos, que permiten ir controlando que el centro ya esté cocinado por el cambio completo de color. No hay que dejarlos sobre cocinar.


Para servir se puede acompañar con puré de papas y/o arroz blanco, vegetales o una ensalada verde. Y aunque se vea fino así servido, a mi me encanta "desbaratarlo" y revolver con el mismo arroz! ahhh que rico me sabe.... ah sí, y echarle más jugo de limón.

Entre más se dejé con la piel directo al sartén se puede poner más dura. Aunque por igual toma una consistencia crujiente, crocante, como de "chicharrón" y sabe muy bien! 

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