En setiembre de 2011 me di a la tarea de crear una receta, intentando ser revolucionario con el típico tamal de Costa Rica, y elaborando uno con relleno de lo que normalmente se le agrega a un desayuno. El gallo pinto, la mezcla de arroz y frijoles, el embutido siendo salchichón, mortadela o tocineta, huevo, plátano maduro y queso.
Pensando en que el huevo sería más incómodo para armar el tamal usé los huevos de codorniz y reduje el salchichón a una salchicha tipo coctel. Los otros tamales también añadí gallo pinto, tajada de queso y plátano maduro. Pueden ver en este ENLACE
Casualmente hoy, en el Periódico La Nación, presentan en este ARTICULO una propuesta INNOVADORA, de tamales desayuno. Rellenos de gallo pinto, huevo duro y salchichón.
A caray!... ideas nuevas! Lo importante es saberse inspirador de ideas, que se mejoren. Ya he tenido el conocimiento de ver inventos mios en menú hasta de Restaurantes y de verdaderos chefs en sus programas de televisión. Me hace sentir orgulloso, que las ideas que pensé que solo yo las disfrutaría, ahora son noticia en los medios de comunicación, aunque los créditos se lucen con otros nombres.
viernes, 6 de diciembre de 2013
jueves, 5 de diciembre de 2013
tamal al horno
En un lugar de la internet, de cuyo nombre no puedo acordarme, no hace mucho
tiempo que leía de un “tamal expuesto”, que llevaba por nombre una receta.
Una preparación rústica, con la base del tamal navideño, pero
cocinado al horno y expuesto al calor casi todos sus ingredientes. Me llamó la
atención aquella extraña idea, que rompe la rutina de una tradición, pero que
en mi loca adicción de darle vuelta a las recetas, adaptarlas y hacerlas mías,
me propuse mejorar aquella expuesta receta.
Ese tamal expuesto implicaba poner sobre una bandeja, una
base de hojas, una capa de masa, los
ingredientes para su relleno y llevar a hornear. Pensé que aunque la idea
sonaba, el resultado final sería bastante seco. De ahí entonces suavicé en mi
mente la técnica y aquí les comparto mi resultado. Nunca será igual al tamal NAVIDEÑO de los que
en Costa Rica celebramos la Navidad, así como tampoco a los países que
conforman nuestra Latina vecindad; pero probar no cuesta tanto y al rato le guste
probar y adaptar esta idea, que si bien se hace en un solo molde, también puede
prepararse en tamales individuales.
Para la masa de los tamales tradicionales, de la cantidad
final de masa de maíz, siempre se usa la mitad en puré de papa. Pero para esta
receta usé iguales cantidades, que me garantizara la suavidad en la textura de
la masa. Requiere entonces 1 kilo de
masa de maíz (de molino de preferencia), 1 kilo de papa cocinada en agua y sal
y convertida en puré; ½ kilo de carne a su gusto (cerdo o pollo) cocinada en
buen caldo con hierbas y especias.
De relleno utilicé un picadillo con 2 tazas de papas picadas
en cubos, 1 taza de zanahoria en cubos, 1 taza de garbanzos cocinado, 1chile
dulce rojo (pimiento), 1 cebolla, ajos, apio, culantro, sal y condimento al
gusto. También podría usarse un relleno similar del tamal convencional con
arroz y verduras.
Primero cocine la carne con suficiente agua, las especias,
hierbas y condimentos. Separe la carne, desmenuce y reserve el caldo. Aparte en un recipiente amplio, mezcle la
masa con el puré. Licue 1 taza del caldo reservado con un poquito más de sal, salsa
tipo inglesa (Lizano), culantro y consomé. Añada a la masa y mezcle bien con las manos, hasta sentir una
textura suave y manejable. Añada más caldo si requiere.
Prepare un picadillo, al sofreír en aceite la cebolla, el
chile, apio. Agregue 1 cucharada de achiote (colorante natural) y los vegetales
picados. Termine con el culantro.
Use un molde para horno y barnícelo con aceite. Coloque 2
hojas de plátano soasadas en forma de cruz, que sobresalgan de sus lados, para
formar una tapa con ellas mismas. Coloque la mitad de la masa en el fondo como
base. Luego acomode el picadillo. Cubra con el resto de la masa y cierre con
las orillas de las hojas de plátano, formando la tapa. Añada un chorrito de
agua entre las hojas y el molde, para que se forme una base y genere vapor.
Lleve al horno a temperatura media y deje cocinar por 30
minutos. Añada un poquito más de agua en las orillas, rote la posición del
molde y cocine por otros 30 minutos más. Saque con cuidado, elimine la parte
superior de las hojas (la tapa) y deje descansar dentro del horno ya apagado.
Espere que esté casi frio. Las hojas le dan el sabor especial
a la masa y al final quedarán bastante quemadas. Así mismo se presta para
desmoldar con todo y hojas. Parta en tiras o trozos grandes y acompañe de café
o una bebida caliente.
También puede cocinarse en hojas de forma separada, sin
necesidad de amarrar y tener unos 8 a 10 tamales individuales.
Decía Don Quijote: “El que no sabe gozar de La ventura cuando
le viene, no se debe quejar sí se pasa”. Así les dejo mi receta, no del todo
inventada, pero sí bien disfrutada!
miércoles, 4 de diciembre de 2013
uchuva salsa dulce
Cuando dispongo de un ingrediente nuevo, que me gusta y que
siento su versatilidad, doy rienda suelta a intentar hacer más recetas. Desde
que encontré a LA UCHUVA en mi camino y leyendo en la red sobre los usos que
dan en otros países, quise también probar por mi cuenta.
Y es cierto, se complementa tan bien en recetas saladas como
dulces y se disfruta sin igual como fruta fresca. Logré comprar una buena
cantidad. En refrigeración dividida en pequeños paquetes plásticos se mantiene
por muchos días, al menos 2 semanas sin cambios aparentes. Tanto peladas como
si se conservan con la piel, cáscara o forro que las cubre.
Las otras las congelé para no empalagarme de golpe y tener
para otras recetas. De aquí encontré que sacar la fruta congelada y saborearla
de inmediato, se convierte entre un confite y un helado instantáneo. Eso sí,
una vez descongeladas su textura no será igual, pero estará lista para hacer
recetas como esta salsa dulce que hoy les detallo. Ya también probé hacer salsa
salada o agridulce para acompañar carnes, pero la dejaré para una próxima
entrada.
Esta versión dulce sirve para servir sobre helados, frutas, pan dulce o un trozo de queque seco. Es darle un golpe de sabor al otro ingrediente, añadiendo una buena chispa de combinación. Requiere entonces 2 tazas de uchuvas, 2 tazas de jugo de naranja, 1 taza de azúcar (o sustituto), 3 cucharadas de fécula de maíz (maicena), ½ taza de jugo de naranja, 1 limón ácido, especias: canela en astilla, clavos de olor, anís estrella (al gusto).
Licue primero las frutas con el jugo de naranja. Vierta a una
olla y ponga a fuego medio. Añada el azúcar y mueva con una cuchara de madera. Incorpore también las especias. Deje que
alcance el hervor y vaya agregando a poquitos la maicena disuelta en la media
taza de jugo. En pocos minutos espesa como atol o crema, retire del fuego y
bañe con el jugo del limón.
Puede usarse caliente sobre alguna repostería. O bien dejar
enfriar, conservar en refrigeración y servir con helados u otro postre.
domingo, 1 de diciembre de 2013
queque de uchuva
La uchuva es una dorada fruta con un sabor
muy propio. No es completamente dulce, sino que tiene un ligero grado de
acidez. Puede leer sobre otros nombres y más datos en este ENLACE
Se le conoce como la fruta del amor, pues parece que tiene cierto poder afrodisíaco, y no es lo mismo que fruta de la pasión (maracuyá), pero ambas inspiración pasión. Si bien la conocía desde algunos años, no le había encontrado la química para disfrutarla más que como fruta fresca. Aquí en Costa Rica se produce en clima frío y tiene un valor económico más alto, por lo que solo se ofrece en algunos supermercados. Recientemente con la apertura de las ferias orgánicas, me volvió a topar en mi camino y he dado rienda suelta a probarla en recetas. Es muy versátil y se logra integrar en salsas, ensaladas, jugos y repostería.
Hoy la he integrado en un queque, donde el color
y sabor final me motivan a estrenar este Diciembre. Bien puede hacerse en molde
redondo, tipo chimenea o en moldes para pan. Es una receta muy sencilla y he utilizado como base una receta de "queque de cerveza", añadiendo la fruta y funcionó muy bien. Podría experimentarse a su criterio con otras frutas – o bien omitirla de la receta y tendrá un queque sencillo y también gustoso.
Requiere 1 y 1/2 taza de azúcar granulada, 1 barra de mantequilla a temperatura ambiente
(120g), 3 huevos separados, 1/2 taza de cerveza, 1 taza de uchuvas licuada, 1 y 1/2 taza de
harina, 1 cucharadita de polvo de
hornear (royal) y azúcar glass (polvo) al gusto.
Prepare un molde engrasado y enharinado.
Precaliente el horno a 180°C. Licue las uchuvas apenas con 2 cucharadas de
cerveza para formar un puré.
Vierta la mezcla al molde y hornee por unos
40 minutos, o hasta que haya dorado y se compruebe que el centro está firme. Deje
refrescar antes de partir.
Luego decore con azúcar en polvo y uchuvas frescas. Aproveché la ocasión de estrenar mes y le he dado un aire navideño. Es cosa de inspirarse y pensar en alguna presentación diferente. Espero sea de su agrado.
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